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Religión fenicia

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En 1921, el arqueólogo italiano Francesco Beguinot excavaba las afueras de la antigua Cartago cuando descubrió un campo de estelas funerarias que tapizaba 6 000 m²: el tofet. Bajo cada estela había una urna con huesos calcinados de niños menores de dos años y a veces de corderos. Las inscripciones púnicas daban las gracias a Baal Hammon o a Tanit, rostro de Baal. Se calculan más de 20 000 urnas depositadas allí entre los siglos VIII a.C. y II a.C. Desde entonces, historiadores, arqueólogos y biblistas debaten una pregunta incómoda: ¿sacrificaban los fenicios y cartagineses a sus propios hijos? El debate sigue abierto 100 años después, y es probablemente la pregunta más intensa de la historia religiosa del Mediterráneo antiguo.

Pero la religión fenicia es mucho más que el tofet. Los pueblos cananeos-fenicios — Biblos, Sidón, Tiro, Arwad, Ugarit, y sus colonias mediterráneas como Cartago, Gadir (Cádiz) o Motia — desarrollaron durante más de 2 000 años un sistema religioso que influyó profundamente en el judaísmo antiguo (el propio Yahvé bíblico polemiza constantemente contra Baal), en los cultos mistéricos griegos (Adonis viene del fenicio adón, «señor») y en la mitología romana (Melqart de Tiro se convirtió en el Hércules romano).

El panteón fenicio: Baal, El y Melqart

En lo alto del panteón estaba El, el dios supremo, «padre de los dioses y los hombres», anciano, barbudo, habitante de la montaña sagrada. Su figura fue eclipsada con el tiempo por Baal, literalmente «Señor», dios del rayo, la tormenta y la fertilidad — representado como un joven guerrero empuñando el rayo, como en la famosa estela de Baal del Louvre procedente de Ugarit (siglos XV-XIII a.C.). Baal tenía decenas de variantes locales: Baal Hammon en Cartago, Baal Shamem «señor de los cielos» en Tiro, Baal Hadad en Siria. Cada ciudad tenía también su dios patrón: Melqart era el rey de Tiro (su nombre significa «rey de la ciudad»), héroe cuyo culto se extendió por todo el Mediterráneo fenicio y que los griegos identificaron con Heracles. Eshmún era el dios sanador de Sidón, Resheph el dios de la peste y la guerra, Adonis el joven amante moribundo y resucitado en Biblos. El mito de Adonis — año tras año muere devorado por un jabalí y resucita para reencontrarse con Astarté — originó uno de los cultos mistéricos más influyentes del Mediterráneo oriental.

Astarté y Tanit: las grandes diosas

Astarté (Ashtart, Ashtoret en hebreo) era la diosa más importante del panteón fenicio: señora del amor, la guerra, la fertilidad y los astros, equivalente a la Ishtar mesopotámica y precursora directa de la Afrodita griega y la Venus romana. Su templo principal estaba en Sidón, donde — según Heródoto — se practicaba la prostitución sagrada: toda mujer fenicia debía al menos una vez en su vida entregarse a un extranjero en el recinto del templo a cambio de una moneda ritual, que entregaba a la diosa. El relato ha sido muy cuestionado por la historiografía moderna como exageración o malentendido de Heródoto, pero evidencia la asociación religiosa entre fertilidad y ritualidad sexual. En Cartago, el papel de gran diosa lo asumió Tanit, cuyo símbolo — el signo de Tanit, una figura triangular con un círculo sobre una barra horizontal, como una figura femenina estilizada con los brazos en alto — aparece en miles de estelas del tofet. Tanit se llamaba «rostro de Baal» (Pene Baal) y era la consorte divina de Baal Hammon, la pareja suprema del panteón púnico.

El tofet y el debate sobre los sacrificios infantiles

Los tofets (del hebreo bíblico tofet, mencionado en Jeremías) son recintos religiosos al aire libre donde los fenicios y cartagineses depositaban urnas con restos cremados, identificados en Cartago, Motia, Sulcis, Nora, Tharros y otros yacimientos. Las fuentes clásicas son explícitas: Diodoro Sículo describe cómo los cartagineses, sitiados por Agatocles en 310 a.C., sacrificaron 500 niños de familias nobles a Baal Hammon arrojándolos a un brasero con forma de brazos extendidos; Plutarco habla de molk (ofrenda), término que algunos biblistas identifican con el «Moloch» bíblico; la Biblia hebrea lo condena repetidamente («hacer pasar a los hijos por el fuego»). La arqueología no zanja la disputa: los huesos del tofet son efectivamente de neonatos y fetos, pero los análisis isotópicos recientes (Smith et al. 2011, 2013) sugieren que muchos eran mortinatos o víctimas de mortalidad neonatal natural. Las dos interpretaciones conviven hoy en la academia: el tofet como cementerio especializado para bebés muertos de forma natural, ofrecidos a los dioses como consuelo; o el tofet como espacio de sacrificios votivos donde, en momentos excepcionales (crisis, guerra, epidemia), las familias nobles entregaban hijos a los dioses. Probablemente ambos usos coexistían.

Contexto histórico: de Ugarit a la destrucción de Cartago

La religión fenicia se documenta por primera vez en las tablillas de Ugarit (siglos XIV-XIII a.C.), descubiertas en 1928 en Ras Shamra: un corpus mitológico en cuneiforme alfabético que incluye el Ciclo de Baal, los conflictos de Baal con el Mar (Yam) y con la Muerte (Mot), y el mito de Aqhat. De allí evolucionó durante más de 1 000 años en las ciudades costeras de Fenicia, se exportó a Cartago en el siglo IX a.C. y sobrevivió hasta la destrucción romana de Cartago (146 a.C.) y la cristianización del Levante en el siglo IV d.C.

FechaEventoResultado
s. XIV-XIII a.C.Ciclo de Baal en las tablillas de UgaritFuente mitológica más antigua fenicia
s. X a.C.Hiram I reedifica el templo de Melqart en TiroModelo para el Templo de Salomón en Jerusalén
s. IX a.C.Fundación de Cartago y del tofetExpansión religiosa al Mediterráneo occidental
s. IX a.C.Jezabel introduce el culto a Baal en IsraelPolémica bíblica anti-Baal (1 Reyes 18, Elías)
310 a.C.Sacrificio de 500 niños en Cartago (Diodoro)Episodio más controvertido de los tofets
146 a.C.Destrucción de CartagoFin de la religión púnica oficial
s. IV d.C.Cristianización del LevanteFin de los cultos fenicios en las ciudades madre

Templos y rituales: Biblos, Tiro y el culto cosmopolita

Los templos fenicios seguían un plan tripartito: ulam (pórtico), hekhal (nave) y debir (sanctasanctórum) — el mismo plan del Templo de Salomón en Jerusalén, construido por artesanos enviados por Hiram I de Tiro en el siglo X a.C. (1 Reyes 5-7). El sanctasanctórum contenía la estatua o betilo (piedra sagrada) del dios. Los rituales principales eran la ofrenda quemada (incluso de animales enteros, holokautoma, del que viene «holocausto»), las libaciones (vino y aceite derramados ante el altar), el incienso y las procesiones con la estatua divina en fiestas anuales. El sacerdocio estaba organizado jerárquicamente: rb khnm (sumo sacerdote), kohanim (sacerdotes — misma raíz que el hebreo), qedeshim y qedeshot (personal consagrado al templo). Los grandes santuarios de Biblos (Byblos, Eshmún), Tiro (Melqart) y Sidón (Eshmún, Astarté) atraían peregrinos de todo el Mediterráneo. Heródoto visitó el templo de Melqart en Tiro y describe sus dos columnas — una de oro, otra de esmeralda — que brillaban de noche: el modelo mismo de las dos columnas del Templo de Salomón, Jachin y Boaz.

Sigue explorando los Fenicios

La religión fenicia viajó con los barcos por todo el Mediterráneo — descubre el comercio fenicio que la difundió. Los reyes de Tiro, Sidón y las colonias se consideraban descendientes divinos — conoce los personajes fenicios que transformaron esta religión en sistema estatal. En Cartago, Tanit y Baal Hammon tuvieron su propia versión — visita la página de religión de Cartago para la variante púnica occidental.

Preguntas frecuentes sobre la religión fenicia

¿Sacrificaban los fenicios a sus propios hijos?

El debate sigue abierto. Las fuentes clásicas (Diodoro Sículo, Plutarco) y la Biblia afirman que sí. La arqueología del tofet de Cartago muestra más de 20 000 urnas con restos cremados de neonatos y fetos. Los análisis isotópicos recientes sugieren que muchos eran mortinatos o víctimas de mortalidad neonatal natural (un cementerio especializado para bebés). Otros investigadores mantienen que en momentos de crisis extrema (guerra, epidemia) sí hubo sacrificios votivos. La interpretación más equilibrada es que ambos usos coexistieron.

¿Quién era Baal?

«Baal» significa «Señor» en las lenguas semíticas occidentales. Era el dios del rayo, la tormenta y la fertilidad, representado como un joven guerrero blandiendo el rayo. En Ugarit, su mito cuenta cómo derrota al Mar (Yam) y a la Muerte (Mot). Cada ciudad fenicia tenía su propio Baal: Baal Hammon en Cartago, Baal Shamem en Tiro, Baal Hadad en Siria. La Biblia hebrea polemiza constantemente contra Baal como el principal rival de Yahvé (el episodio de Elías en el monte Carmelo, 1 Reyes 18).

¿Quién era Tanit?

La gran diosa de Cartago, consorte de Baal Hammon, llamada «Pene Baal» (rostro de Baal). Era la evolución púnica de la Astarté fenicia oriental: diosa de la fertilidad, la maternidad y los astros. Su símbolo — una figura triangular con un círculo sobre una barra — aparece en miles de estelas del tofet. Fue la deidad más venerada en Cartago durante los últimos siglos de la ciudad y su culto sobrevivió bajo la forma de «Dea Caelestis» en la Cartago romana posterior.

¿Qué es un tofet?

Un recinto religioso al aire libre, específico del mundo fenicio-púnico, donde se depositaban urnas con restos cremados de neonatos (y a veces de corderos), cubiertas por estelas con inscripciones votivas a Baal Hammon y Tanit. El más famoso es el de Cartago (descubierto 1921, más de 20 000 urnas). También hay tofets en Motia, Sulcis, Nora y Tharros (Sicilia y Cerdeña). Funcionaron entre los siglos VIII y II a.C. Su interpretación (cementerio especializado o espacio de sacrificios) sigue debatida.

¿Influyó la religión fenicia en la Biblia y el cristianismo?

Profundamente. El Templo de Salomón fue construido por artesanos de Hiram I de Tiro siguiendo el plan tripartito de los templos fenicios. Las dos columnas Jachin y Boaz copian las del templo de Melqart. Las polémicas bíblicas contra Baal y Astarté muestran lo cerca que estaba el yahvismo de la religión cananea. En el mundo clásico, el mito de Adonis (muerto y resucitado) se extendió por Grecia y Roma e influyó en cultos mistéricos que a su vez dejaron huella en la iconografía cristiana temprana. Melqart de Tiro pasó al mundo grecolatino como Heracles/Hércules.

Fuentes y más información

Para profundizar: artículo sobre la religión cananea-fenicia en Wikipedia y el sitio UNESCO de Biblos, una de las ciudades continuamente habitadas más antiguas del mundo y el gran centro del culto fenicio al Baal de los montes y a Adonis.