🌿

Celtas

8 artículos
Población~15–20 millones (toda Europa celta)
ExtensiónDe las Islas Británicas a Anatolia
💡

Los celtas dominaron Europa durante siglos antes de Roma, desde Irlanda hasta Turquía, hablando variantes del mismo idioma.

Dónde

Europa central y occidental: de Anatolia a Irlanda

Los celtas no fueron un imperio sino un conjunto de pueblos con lengua, arte y religión comunes que se extendieron por buena parte de Europa antes de la expansión romana.

  • Núcleo originario: centroeuropa (actual Austria, sur de Alemania, Suiza) — cultura de Hallstatt y La Tène.
  • Máxima expansión: desde Irlanda y Britania hasta Anatolia (Galacia), incluyendo Galia, Hispania, norte de Italia y los Balcanes.
  • Refugio final: Irlanda, Escocia, Gales, Cornualles y Bretaña, donde las lenguas celtas perviven hoy.
Duración

c. 800 a.C. – 50 a.C. (apogeo continental, ~750 años)

Hallstatt🏛️ La TèneConquista romanaCeltas insulares
Antes
Cultura de los Campos de Urnas en centroeuropa; primeros metalúrgicos del hierro.
Después
Roma conquista la Galia (58-50 a.C.) y Britania (43 d.C.); los celtas sobreviven en las islas británicas e Irlanda.

Los celtas fueron la primera civilización que se extendió por casi toda Europa: en el siglo III a.C., pueblos de habla celta habitaban desde Irlanda y Britania hasta Anatolia (los gálatas del Asia Menor mencionados en la Biblia), y desde el norte de España hasta los Balcanes. Aunque nunca formaron un estado unificado, compartían una lengua, una religión druídica y un arte ornamental de una belleza y sofisticación extraordinarias, visible hoy en objetos como el caldero de Gundestrup o los torques de oro.

Los celtas eran un conjunto de pueblos de lengua indoeuropea que surgieron en Europa Central hacia el 800 a.C. —período conocido como cultura de Hallstatt— y se expandieron por el continente durante los siglos siguientes. La cultura de La Tène (c. 450–50 a.C.) representa su florecimiento artístico y cultural. Aunque fueron sometidos por Roma en la mayor parte de su territorio, las lenguas y tradiciones celtas sobreviven hoy en Irlanda, Escocia, Gales, Bretaña y Cornualles.

¿Dónde se ubicaron los Celtas?

En su máxima extensión (siglos IV–III a.C.), los pueblos celtas ocupaban un territorio vastísimo. En el oeste: Irlanda, Gran Bretaña, la Galia (actual Francia, Bélgica y parte de Suiza), la Península Ibérica (celtíberos, galaicos, astures) y el norte de Italia (galos cisalpinos, que saquearon Roma en 390 a.C.). En el centro: los actuales Austria, Alemania meridional, Bohemia y los Balcanes. En el este: los gálatas cruzaron al Asia Menor y se instalaron en la actual Turquía central. Los grandes centros de la cultura celta estaban en las regiones de Hallstatt (Austria) y La Tène (Suiza), mientras que los oppida —ciudades amuralladas— se extendían por toda Europa. Hoy, las «naciones celtas» supervivientes son Irlanda, Escocia, Gales, Isla de Man, Bretaña (Francia) y Cornualles (Inglaterra).

Mapa de los pueblos celtas en Europa
Extensión de los pueblos celtas en Europa. Fuente: Wikimedia Commons

Historia de los Celtas

La historia de los celtas comienza con la cultura de Hallstatt (c. 800–450 a.C.) en los Alpes austriacos, caracterizada por metalurgia del hierro avanzada y un rico comercio con el Mediterráneo. La fase siguiente, la cultura de La Tène (c. 450–50 a.C.) en la región del lago Neuchâtel (Suiza), representa el apogeo del arte celta: espirales, entrelazados y figuras abstractas de una originalidad incomparable. En el siglo IV a.C., los galos (celtas de la Galia) cruzaron los Alpes e invadieron Italia, saqueando Roma en 390 a.C. Otros grupos se expandieron hacia los Balcanes y atacaron Delfos en 279 a.C. La conquista romana de la Galia por Julio César (58–51 a.C.) —narrada en sus propios escritos, los Commentarii de Bello Gallico— fue el golpe definitivo para la independencia celta en el continente. En Britania, la resistencia fue liderada por figuras como Boudica, reina de los icenos, que encabezó una gran revuelta contra Roma en 60–61 d.C. Solo Irlanda y la mayor parte de Escocia escaparon a la romanización, preservando la cultura celta de forma más pura.

Legado de los Celtas

El legado celta impregna la cultura europea de formas a menudo invisibles. El calendario celta y sus festividades —Samhain (origen de Halloween), Imbolc, Beltane y Lughnasadh— sobreviven transformadas en tradiciones populares de toda Europa. El arte celta, con sus característicos entrelazados y espirales, influyó profundamente en el arte medieval europeo, especialmente en la iluminación de manuscritos como el Libro de Kells. La mitología celta, preservada en las sagas irlandesas y galesas, nutrió la leyenda artúrica y gran parte de la literatura fantástica occidental. Las lenguas celtas supervivientes —gaélico irlandés, gaélico escocés, galés, bretón, córnico y manés— son hoy lenguas oficiales o reconocidas en sus territorios. El nacionalismo cultural celta del siglo XIX y XX revitalizó estas tradiciones, creando el movimiento pancéltico que conecta a más de 10 millones de personas de descendencia celta en todo el mundo.

La expansión celta: del Hallstatt a Galacia

Los celtas fueron uno de los pueblos más expandidos de la Europa de la Edad del Hierro. Sus orígenes se sitúan en la cultura de Hallstatt (Austria, c. 1200-450 a.C.) y la posterior cultura de La Tène (Suiza, 450-50 a.C.), nombres derivados de los yacimientos donde fueron identificadas arqueológicamente en el siglo XIX. Desde estos centros en el sur del Danubio y el centro-oeste de Europa, los celtas se expandieron en todas direcciones entre los siglos VI y III a.C. Hacia el oeste, ocuparon la Galia (actual Francia), las islas británicas (donde dieron origen a britones, escotos y galos) y gran parte de la Península Ibérica (los celtíberos). Hacia el este y sudeste, cruzaron los Alpes y saquearon Roma en 390 a.C., se asentaron en el norte de Italia (la Galia Cisalpina), penetraron en los Balcanes, atacaron el santuario panhelénico de Delfos en 279 a.C. y finalmente cruzaron el estrecho del Helesponto estableciéndose en Anatolia central, donde fundaron el reino de Galacia (actual Turquía central). En su máxima extensión, hacia 250 a.C., los pueblos celtas cubrían una franja desde Irlanda hasta Asia Menor, el espacio étnico más extenso de la Europa antigua.

De Alesia al fin del mundo celta continental

El gran choque entre los celtas y el mundo clásico mediterráneo terminó mal para los celtas. Los romanos conquistaron progresivamente los territorios celtas: primero la Galia Cisalpina (siglo II a.C.), luego Hispania (siglos II-I a.C.) y finalmente la Galia propiamente dicha durante las Guerras Galias de Julio César (58-51 a.C.). El momento decisivo fue la batalla de Alesia en 52 a.C., donde César cercó al gran caudillo galo Vercingétorix con una doble línea de fortificaciones y lo obligó a rendirse, terminando efectivamente la resistencia celta continental. Bajo Claudio, los romanos invadieron Britania en 43 d.C. y la conquistaron durante el siglo siguiente, con la famosa revuelta fracasada de la reina Boudica de los icenos en 60-61 d.C. Galacia fue sometida al Imperio Romano como provincia en el siglo I a.C. A finales del siglo I d.C., el mundo celta continental había dejado prácticamente de existir como entidad política: sus pueblos se romanizaron cultural y lingüísticamente, adoptando el latín como lengua principal. Solo en las islas británicas y en Irlanda la tradición celta sobrevivió: los irlandeses nunca fueron conquistados por Roma, los bretones mantuvieron su identidad durante la dominación romana, y tras la caída del imperio las tradiciones celtas florecieron de nuevo dando origen a las modernas lenguas gaélicas y britónicas: irlandés, gaélico escocés, manés, galés, córnico y bretón.

Explora los temas de Celtas