Entre el Tigris y el Éufrates: el actual Irak y este de Siria
Mesopotamia (del griego «entre ríos») ocupaba la llanura aluvial entre el Tigris y el Éufrates, en el actual Irak, noreste de Siria y sureste de Turquía. Fue la cuna de la civilización urbana.
- Ciudades principales: Ur, Uruk, Babilonia, Nínive, Assur, Lagash, Nippur.
- Regiones: Sumeria (sur), Acad (centro), Asiria (norte), Babilonia (centro-sur).
- Territorio: corresponde al actual Irak central y sur, noreste de Siria y sureste de Turquía.
c. 3500 – 539 a.C. (3.000 años)
Mesopotamia fue la cuna de la civilización humana: entre los ríos Tigris y Éufrates, en el actual Irak, surgieron hace más de 5.000 años las primeras ciudades del mundo, la primera escritura (cuneiforme), el primer código de leyes escrito y los primeros sistemas de irrigación a gran escala. El nombre proviene del griego y significa literalmente «tierra entre ríos», un territorio donde la humanidad dio sus primeros pasos decisivos hacia la historia registrada.
La región de Mesopotamia corresponde hoy principalmente al actual Irak, con partes del noreste de Siria, el sureste de Turquía y el suroeste de Irán. Sus civilizaciones se sucedieron durante más de tres milenios, desde los sumerios (c. 4500 a.C.) hasta la conquista persa (539 a.C.), creando un mosaico cultural de una riqueza extraordinaria.
Sobre Mesopotamia
Escritura cuneiforme, arte y cultura de Mesopotamia
Ciudades, ziggurats y construcciones de la antigua Mesopotamia
Los grandes personajes de Mesopotamia
Dioses, mitos y rituales de las civilizaciones mesopotámicas
Artículos sobre Mesopotamia
¿Dónde se ubicó Mesopotamia?
Mesopotamia ocupaba el territorio comprendido entre los ríos Tigris y Éufrates, en lo que hoy es Irak central y meridional, el noreste de Siria y partes del sureste de Turquía y suroeste de Irán. Se dividía en dos grandes regiones: Sumer al sur, con ciudades como Ur, Uruk, Lagash y Nippur en la llanura aluvial junto al Golfo Pérsico; y Acad y Asiria al norte, con centros como Nínive, Assur y Babilonia. Los ríos Tigris y Éufrates, nacidos en las montañas de Anatolia, fertilizaban anualmente las llanuras con sus inundaciones, permitiendo una agricultura excedentaria que sostenía poblaciones urbanas densas en un entorno originalmente semiárido.
Historia de Mesopotamia
La historia de Mesopotamia abarca varios milenios y numerosas civilizaciones. Los sumerios (c. 4500–2300 a.C.) fundaron las primeras ciudades-estado —Uruk, Ur, Lagash— e inventaron la escritura cuneiforme hacia 3200 a.C. El Imperio Acadio de Sargón de Acad (c. 2334–2154 a.C.) creó el primer estado multiétnico de la historia. Los sumerios recuperaron el poder con el Renacimiento de Ur III (c. 2112–2004 a.C.), período de gran florecimiento cultural. El Imperio Babilónico bajo Hammurabi (c. 1792–1750 a.C.) promulgó el famoso Código de Hammurabi, con 282 leyes grabadas en una estela de diorita. Los asirios dominaron la región entre los siglos IX y VII a.C., construyendo un imperio militar que se extendió desde Egipto hasta Persia. El Imperio Neobabilónico de Nabucodonosor II (605–562 a.C.) fue famoso por los legendarios Jardines Colgantes y la monumental Puerta de Ishtar. En 539 a.C., Ciro el Grande conquistó Babilonia, integrando Mesopotamia en el Imperio Persa aqueménida.
Legado de Mesopotamia
El legado de Mesopotamia impregna los fundamentos de la civilización moderna. La escritura cuneiforme, usada durante más de 3.000 años, es el sistema de escritura más antiguo conocido. El Código de Hammurabi estableció por primera vez el principio de que la ley debe aplicarse de forma igualitaria. Los mesopotámicos inventaron el sistema sexagesimal (base 60) que aún usamos para medir el tiempo y los ángulos. Desarrollaron la astronomía sistemática, identificando constelaciones y prediciendo eclipses con notable precisión. La rueda, el arado, el ladrillo cocido y los sistemas de irrigación son otras invenciones mesopotámicas que transformaron la humanidad. La Epopeya de Gilgamesh, la obra literaria más antigua conservada, influyó en tradiciones posteriores, incluido el relato bíblico del diluvio.
La sucesión de civilizaciones mesopotámicas
Mesopotamia —«la tierra entre dos ríos», el Tigris y el Éufrates— fue la cuna de varias civilizaciones sucesivas que compartieron el mismo territorio durante más de tres mil años. Los sumerios (c. 3500-2000 a.C.) inventaron la escritura cuneiforme, fundaron las primeras ciudades-estado (Uruk, Ur, Lagash, Nippur) y desarrollaron la primera literatura escrita incluida la Epopeya de Gilgamesh. Los acadios de Sargón el Grande (c. 2334-2154 a.C.) crearon el primer imperio de la historia uniendo Mesopotamia bajo un solo gobernante. Los babilonios antiguos (c. 1894-1595 a.C.), con Hammurabi y su famoso código, llevaron la civilización mesopotámica a nuevas alturas. Los asirios (c. 2000-609 a.C.) construyeron el primer imperio multinacional duradero con capitales sucesivas en Assur, Nimrud y Nínive, y bibliotecas como la de Asurbanipal. Los neobabilonios (626-539 a.C.), bajo Nabucodonosor II, reconstruyeron Babilonia con sus míticos Jardines Colgantes y la Puerta de Ishtar. Finalmente, Ciro el Grande conquistó Babilonia en 539 a.C. y Mesopotamia quedó integrada sucesivamente en el Imperio Persa, el de Alejandro, el Seléucida, el Parto, el Sasánida y finalmente el califato islámico. Pocas regiones del mundo han soportado tantas civilizaciones sucesivas y ninguna otra las ha documentado tan bien con sus propias fuentes escritas.
El redescubrimiento arqueológico de Mesopotamia
Durante más de dos milenios, las antiguas ciudades mesopotámicas permanecieron enterradas bajo los tells (colinas artificiales) del actual Irak y Siria. Su redescubrimiento arqueológico comenzó en el siglo XIX con exploradores europeos que buscaban confirmar las narraciones bíblicas: Paul-Émile Botta excavó Jorsabad en 1842 y sacó a la luz las primeras esculturas asirias monumentales; Austen Henry Layard descubrió en 1845 los bajorrelieves de Nimrud y la biblioteca de Asurbanipal en Nínive (1849), cuyas 30.000 tablillas cuneiformes incluyen la versión canónica de la Epopeya de Gilgamesh. Henry Rawlinson descifró la escritura cuneiforme en los años 1850 usando la inscripción trilingüe de Behistún. Leonard Woolley excavó Ur entre 1922 y 1934, descubriendo las tumbas reales sumerias con su espectacular ajuar de oro. André Parrot excavó Mari en los años 1930, recuperando más de 25.000 tablillas del archivo real. Las excavaciones continuaron durante todo el siglo XX, aunque las guerras recientes en Irak y Siria han dificultado la investigación y, peor, han provocado saqueos masivos del patrimonio mesopotámico. Muchas de las grandes piezas descubiertas se exhiben hoy en el Louvre, el British Museum y el Museo Pergamon de Berlín, lejos de los territorios donde fueron encontradas.
