Guerras de Grecia
En el año 490 a.C., un ejército persa de unos 25.000 soldados desembarcó en la llanura de Maratón, a 40 kilómetros de Atenas. Los defendía un ejército ateniense de unos 10.000 hoplitas, sin caballería y con la ayuda de solo 1.000 soldados de Platea. Contra todo pronóstico, los griegos atacaron y aplastaron a los persas. Según la leyenda, el soldado Filípides corrió los 40 kilómetros hasta Atenas para anunciar la victoria, pronunció «¡Hemos vencido!» y cayó muerto. De ese relato nacieron los maratones modernos.
Las guerras de la antigua Grecia no fueron solo conflictos militares: definieron el carácter de la civilización occidental. La resistencia contra Persia forjó la identidad griega. La Guerra del Peloponeso destrozó esa unidad. Y las conquistas de Alejandro Magno difundieron la cultura griega por todo el mundo conocido. Pocos períodos de la historia humana concentran tanta intensidad bélica con tanta consecuencia cultural.
Artículos sobre Guerras de Grecia
Las Guerras Médicas: Grecia contra el Imperio Persa
Las Guerras Médicas (499-449 a.C.) enfrentaron a las ciudades-estado griegas contra el Imperio Aqueménida persa, el más grande del mundo hasta entonces. La primera invasión persa (490 a.C.) terminó en la batalla de Maratón, donde los atenienses y plataeos derrotaron al ejército de Darío I. La segunda invasión, liderada por Jerjes I (480-479 a.C.), fue mucho más masiva: cientos de miles de soldados cruzaron el Helesponto por un puente de barcos.
La batalla de las Termópilas (480 a.C.) fue una derrota griega táctica pero una victoria moral legendaria: 300 espartanos y unos 7.000 aliados contuvieron al ejército persa durante tres días hasta ser traicionados. La batalla naval de Salamina (480 a.C.) fue el punto de inflexión: la flota ateniense atrajo a la armada persa a un estrecho canal y la destrozó. Jerjes huyó a Asia y dejó a su general Mardonio, que fue derrotado definitivamente en Platea (479 a.C.).
La Guerra del Peloponeso: Atenas contra Esparta
Tras la victoria sobre Persia, las dos potencias griegas — Atenas con su liga marítima y su democracia, Esparta con su liga terrestre y su oligarquía militarista — chocaron inevitablemente. La Guerra del Peloponeso (431-404 a.C.), narrada por Tucídides en su obra maestra histórica, duró 27 años y agotó a Grecia. Una devastadora plaga mató a Pericles y a un tercio de la población ateniense. La desastrosa expedición a Sicilia (415-413 a.C.) destruyó la flota ateniense. Esparta, apoyada por el oro persa, acabó venciendo. Pero la victoria fue pírrica: ninguna de las dos ciudades volvería a ser la misma.
