La gran estupa de Sanchi: el monumento budista más antiguo de la India

En una colina aislada del estado indio de Madhya Pradesh, a unos 50 kilómetros al noreste de Bhopal, se alza uno de los monumentos más venerables de la historia religiosa de Asia: la Gran Estupa de Sanchi. Encargada por el emperador Ashoka hacia el año 250 a.C. tras su conversión al budismo, la estupa es el monumento budista conservado más antiguo de la India y el prototipo del que derivan todas las estupas, pagodas y chortenes del mundo budista, desde Sri Lanka hasta China y Japón. Su construcción simboliza el momento en que el budismo dejó de ser una doctrina marginal para convertirse en religión imperial, y su forma hemisférica —una montaña artificial de ladrillo cubierta de piedra— marca el nacimiento de una tradición arquitectónica que ha durado 2.300 años. Patrimonio de la Humanidad desde 1989, Sanchi es también uno de los lugares donde mejor se puede entender la evolución del arte budista temprano en la India.

Estupa Sanchi Budismo Maurya
Estupa Sanchi Budismo Maurya

Ashoka y el nacimiento del budismo imperial

La Gran Estupa de Sanchi está ligada inseparablemente al emperador Ashoka (c. 304-232 a.C.), el tercer soberano del Imperio Maurya y uno de los monarcas más famosos de la historia india. Ashoka había heredado en 268 a.C. un vasto imperio que cubría prácticamente todo el subcontinente y había continuado su expansión con una brutal campaña contra el reino de Kalinga (actual Odisha) alrededor del 261 a.C. Los testimonios de la época, incluidas sus propias inscripciones en piedra, indican que la matanza y el sufrimiento causados por la guerra de Kalinga llevaron a Ashoka a una profunda crisis moral. Abrazó el budismo, renunció a la guerra de conquista y dedicó el resto de su reinado a promover una ética basada en la compasión, la no violencia y el respeto a todos los seres vivos. Como parte de su política religiosa, Ashoka ordenó construir 84.000 estupas por todo su imperio para albergar reliquias del Buda. La cifra exacta es probablemente simbólica, pero los arqueólogos han identificado varias decenas de estupas de la época, de las cuales Sanchi es la mejor preservada y la más imponente.

Visita de Ashoka a la estupa de Ramagrama
Relieve del torana sur de la Gran Estupa de Sanchi: visita del emperador Ashoka a la estupa de Ramagrama, siglo I a.C. Wikimedia Commons — dominio público.

La arquitectura: la montaña simbólica

Una estupa es, esencialmente, una montaña simbólica: un montículo hemisférico que representa a la vez el cosmos, el axis mundi (el eje del mundo) y el cuerpo del Buda en estado de parinirvana (la paz absoluta). La Gran Estupa de Sanchi, en su configuración final del siglo I a.C., tiene un diámetro de 36 metros y una altura de 16 metros. Su estructura consta de varias partes simbólicas: el anda (cuerpo hemisférico) que representa el huevo cósmico; el harmika (estructura cuadrada en la cumbre) que simboliza los reinos superiores; el chattra (sombrilla triple) que representa las tres joyas del budismo (el Buda, el Dharma y el Sangha); y una balaustrada circular a la base (vedica) con cuatro accesos orientados a los puntos cardinales. Los devotos realizaban ceremonias de pradakshina (circumambulación ritual en el sentido de las agujas del reloj) alrededor de la estupa, caminando por un pasillo construido en la parte superior del cuerpo hemisférico y otro a nivel del suelo. La estupa albergaba originalmente reliquias del Buda y de sus discípulos: restos óseos, fragmentos de ropa u objetos personales considerados sagrados.

Los toranas: las grandes puertas esculpidas

Lo que hace a Sanchi excepcionalmente famoso son sus cuatro toranas: las puertas monumentales esculpidas que dan acceso a la estupa desde los cuatro puntos cardinales. Fueron añadidas durante el siglo I a.C. bajo patrocinio de la dinastía Satavahana y están consideradas las obras maestras del arte budista indio temprano. Cada torana tiene una estructura similar: dos pilares verticales unidos por tres arquitrabes horizontales curvados, rematados por grupos escultóricos y con dimensiones que alcanzan los 10 metros de altura. Las superficies de los pilares y arquitrabes están completamente cubiertas de relieves que narran escenas del canon budista: episodios de la vida del Buda (aunque todavía sin representarlo antropomórficamente, siguiendo la tradición aniconica temprana, sino simbólicamente mediante su huella, el trono vacío, el árbol bodhi o la rueda del dharma), escenas de los Jatakas (vidas pasadas del Buda), episodios del gobierno de Ashoka y de sus predecesores, ceremonias religiosas, procesiones, árboles sagrados, animales míticos y figuras de yakshis (ninfas arbóreas) con cuerpos exuberantemente sensuales. Los toranas son probablemente la fuente más rica para estudiar la iconografía y las narrativas del budismo indio temprano.

La representación aniconica del Buda

Una peculiaridad fundamental de Sanchi es que en toda su rica decoración escultórica el Buda histórico nunca aparece representado como persona. Esta omisión no es accidental sino una característica esencial del arte budista temprano (siglos III a.C. al I d.C.): la tradición consideraba irrespetuoso reducir a la figura del Buda a un mero retrato humano. En su lugar, el Buda se representa mediante símbolos: sus huellas (buddhapada), un trono vacío con un parasol, el árbol bodhi bajo el que alcanzó la iluminación, la rueda del dharma que puso en movimiento con su primer sermón, la stupa que contiene sus reliquias después del parinirvana. Por ejemplo, en una de las escenas del torana norte que narra la victoria del Buda sobre Mara (el tentador), vemos el árbol bodhi rodeado de devotos y el trono vacío, pero ninguna figura humana del Buda. Esta tradición aniconica duró hasta aproximadamente el siglo I d.C., cuando las escuelas de Mathura y Gandhara empezaron a representar al Buda con forma humana —ya como una figura joven y serena con túnica monástica—, y el aniconismo fue gradualmente abandonado.

La decadencia y el redescubrimiento

Sanchi continuó siendo un centro budista importante durante varios siglos después del período Maurya: los reyes Sunga y Satavahana añadieron los toranas y otros edificios, y hacia el siglo V d.C. bajo la dinastía Gupta se construyeron nuevos templos en el complejo. Pero a partir del siglo XIII d.C., con el declive del budismo en la India y el avance del sultanato de Delhi, Sanchi fue gradualmente abandonado. La selva cubrió el complejo y solo algunas comunidades locales sabían de la existencia del lugar. El redescubrimiento moderno ocurrió en 1818, cuando el general británico Henry Taylor visitó el sitio y reconoció su importancia. Durante el siglo XIX, el monumento sufrió excavaciones amateur que causaron daños considerables: los «arqueólogos» aficionados abrieron la estupa buscando tesoros y causaron desplomes parciales de la estructura. En 1912-1919, el arqueólogo británico John Marshall dirigió trabajos de restauración exhaustivos que estabilizaron la estupa, repararon los toranas caídos y dieron al monumento su aspecto actual. Las reliquias originales descubiertas en la estupa vecina Sanchi 3 —de dos de los grandes discípulos del Buda, Sariputra y Moggallana— fueron trasladadas primero a Londres y después devueltas a la India y reinstauradas en un santuario moderno en Sanchi en 1952, en una ceremonia emotiva presidida por el primer ministro Jawaharlal Nehru.

Sanchi como lugar de peregrinación mundial

Sanchi es hoy uno de los destinos de peregrinación budista más importantes de la India, junto con los cuatro grandes sitios del budismo histórico (Lumbini, Bodh Gaya, Sarnath, Kushinagar). Cada año, en noviembre, se celebra el Sanchi Mela, un festival budista que atrae a monjes y peregrinos de todo el mundo, especialmente de Sri Lanka, Tailandia, Birmania, Nepal, Bhután y el este de Asia. El complejo, gestionado por el Archaeological Survey of India, ha sido meticulosamente preservado y completado con un museo arqueológico que contiene las piezas originales más frágiles desmontadas de los toranas para su protección. En el 2600.º aniversario del nacimiento del Buda, celebrado en 2011, Sanchi fue el escenario de una gran ceremonia internacional. Además de su importancia religiosa, Sanchi es un destino académico: estudiosos del arte, la arqueología y la historia del budismo de todo el mundo visitan el sitio para estudiar el arte más temprano de una de las grandes religiones del mundo.

Curiosidades

  • La Gran Estupa de Sanchi fue encargada originalmente por el emperador Ashoka hacia el año 250 a.C. como parte de un programa de construcción de 84.000 estupas por todo su imperio para albergar reliquias del Buda.
  • En toda la rica iconografía esculpida de los toranas de Sanchi, el Buda nunca aparece representado como persona humana. Se le muestra solo mediante símbolos (huellas, trono vacío, árbol bodhi, rueda del dharma) siguiendo la tradición aniconica del arte budista temprano.
  • Las reliquias de Sariputra y Moggallana, los dos principales discípulos del Buda, fueron descubiertas en la estupa Sanchi 3 en el siglo XIX, trasladadas a Londres por los británicos y finalmente devueltas a la India en 1952 en una ceremonia presidida por el primer ministro Nehru.
  • Los toranas de Sanchi, añadidos en el siglo I a.C. bajo la dinastía Satavahana, están considerados entre las obras maestras del arte budista indio temprano. Cada puerta alcanza 10 metros de altura y está completamente cubierta de relieves narrativos.
  • Durante el siglo XIX, antes de la restauración científica de John Marshall, cazadores de tesoros amateur abrieron la Gran Estupa de Sanchi buscando objetos valiosos y causaron daños estructurales considerables. Marshall dirigió una restauración exhaustiva entre 1912 y 1919 que dio al monumento su aspecto actual.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Gran Estupa de Sanchi?

Es el monumento budista más antiguo conservado en la India, encargado por el emperador Ashoka hacia el año 250 a.C. La estupa —un montículo hemisférico de 36 metros de diámetro y 16 metros de altura— contenía originalmente reliquias del Buda. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1989.

¿Quién construyó la Gran Estupa de Sanchi?

La estupa original fue construida por el emperador Ashoka en el siglo III a.C. como parte de su programa de promoción del budismo tras su conversión. Las dinastías posteriores (Sunga, Satavahana) ampliaron y decoraron el monumento; los famosos toranas (puertas esculpidas) fueron añadidos en el siglo I a.C. bajo los Satavahana.

¿Qué son los toranas de Sanchi?

Son cuatro puertas monumentales esculpidas que dan acceso a la estupa desde los cuatro puntos cardinales. Cada una alcanza 10 metros de altura y está completamente cubierta de relieves que narran escenas de la vida del Buda, Jatakas y episodios del gobierno de Ashoka. Son obras maestras del arte budista temprano.

¿Por qué el Buda no aparece representado en Sanchi?

Porque el arte budista temprano (siglos III a.C. al I d.C.) seguía una tradición aniconica: se consideraba irrespetuoso representar al Buda como persona humana. En su lugar, se le mostraba mediante símbolos: huellas, trono vacío, árbol bodhi, rueda del dharma. La representación antropomorfa del Buda apareció más tarde, en los siglos I-II d.C., en las escuelas de Mathura y Gandhara.

¿Qué importancia tiene Sanchi para el budismo actual?

Es uno de los principales destinos de peregrinación budista de la India y del mundo. Alberga reliquias de Sariputra y Moggallana, los dos principales discípulos del Buda histórico, devueltas a Sanchi en 1952. Cada año atrae a miles de peregrinos del sudeste asiático y del este de Asia, especialmente durante el festival anual Sanchi Mela en noviembre.