Buda y el budismo: las Cuatro Nobles Verdades y el camino hacia la iluminación

Siddhartha Gautama, conocido como el Buda («el iluminado»), nació alrededor del 563 a.C. en Lumbini (actual Nepal) y murió alrededor del 483 a.C. en Kushinagar (actual India). Sus enseñanzas, el budismo, se convirtieron en una de las grandes religiones del mundo, con más de 500 millones de seguidores hoy en día. Pero el Buda nunca pretendió ser un dios ni un profeta divino: fue un ser humano que encontró el camino hacia la liberación del sufrimiento y enseñó a otros cómo recorrerlo.

Buda y el budismo: las Cuatro Nobles Verdades y el camino hacia la iluminación
Buda y el budismo: las Cuatro Nobles Verdades y el camino hacia la iluminación

El príncipe que renunció al trono

Según la tradición budista, Siddhartha era hijo de un rey del clan Sakya. Creció en un palacio protegido de toda tristeza y sufrimiento, se casó con una princesa y tuvo un hijo. Pero a los 29 años, durante paseos fuera del palacio, vio por primera vez a un anciano, a un enfermo y a un cadáver —los «tres signos»— y comprendió que la vejez, la enfermedad y la muerte eran inevitables para todos los seres vivos, incluido él. La cuarta visión fue un asceta que irradiaba serenidad. Esa noche abandonó el palacio, a su esposa y a su hijo para buscar la liberación del sufrimiento.

Las Cuatro Nobles Verdades

Tras años de práctica ascética extrema y meditación, Siddhartha alcanzó la iluminación (bodhi) bajo un árbol de higuera en Bodhgaya. Su primer sermón en Sarnath, dirigido a cinco ascetas, formuló las Cuatro Nobles Verdades: el sufrimiento (dukkha) es universal; el sufrimiento tiene una causa (el deseo y el apego); el sufrimiento puede cesar; y existe un camino para cesar el sufrimiento —el Noble Camino Óctuple.

El Noble Camino Óctuple incluye la visión correcta, la intención correcta, el habla correcta, la acción correcta, el sustento correcto, el esfuerzo correcto, la atención plena correcta y la concentración correcta. No es un camino de penitencia ni de hedonismo sino el «camino del medio» entre los extremos.

El budismo en India: auge y declive

El budismo floreció en India durante más de mil años, alcanzando su apogeo bajo el reinado de Ashoka (siglo III a.C.), quien lo convirtió en la religión oficial del Imperio Maurya y financió la construcción de miles de stupas y monasterios. Las grandes universidades budistas de Nalanda y Vikramashila (siglos V-XII d.C.) fueron los centros intelectuales más avanzados del mundo medieval, atrayendo a estudiantes de China, Corea, Japón y el Sudeste Asiático.

Paradójicamente, el budismo casi desapareció de India —el país donde nació— en el siglo XIII. La destrucción de Nalanda por los invasores turcos en 1193, la revitalización del hinduismo y la conversión de los mecenas reales fueron factores determinantes. Pero el budismo que Ashoka había enviado como misionero por Asia sobrevivió y se transformó: el Theravada en Sri Lanka y el Sudeste Asiático, el Mahayana en China, Japón y Corea, y el Vajrayana en el Tíbet. La semilla plantada bajo el árbol de Bodhgaya dio frutos en todo el continente.

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💡 Curiosidades
  • 🐾 Buda no fundó una religión: él mismo decía que solo mostraba un camino. Fue sus seguidores quienes institutcionalizaron sus enseñanzas.
  • 🐾 Vivió hasta los 80 años y pasó casi 45 años viajando y enseñando por el norte de la India.
  • 🐾 Las primeras estatuas del Buda no aparecieron hasta 500 años después de su muerte: antes se le representaba con símbolos como huellas o una sombrilla.