El Erecteión y el arte de la Acrópolis ateniense

La Acrópolis de Atenas: la colina sagrada de la civilización

La Acrópolis de Atenas es el monumento más influyente de la historia de la arquitectura occidental. Sobre una roca de 156 metros de altura en el centro de la ciudad, los atenienses del siglo V a.C. construyeron un conjunto de templos que han servido de modelo a toda la arquitectura occidental durante 2.500 años. El Partenón es el más famoso, pero el Erecteión — construido entre 421 y 406 a.C. — es posiblemente el más intrigante y hermoso: un templo de planta irregular que albergaba los lugares más sagrados de la historia de Atenas y fue resuelto con un ingenio arquitectónico que aún asombra a los especialistas.

El Erecteión: un templo sobre lugares sagrados imposibles de ignorar

El arquitecto que recibió el encargo de construir el Erecteión se enfrentaba a un problema casi insoluble: el lugar que debía ocupar estaba lleno de puntos sagrados inamovibles. Aquí estaba la marca del tridente de Poseidón en la roca (el golpe que produjo la fuente de agua salada en el concurso con Atenea). Aquí estaba la tumba del mítico rey Erecteo, fundador de Atenas, que dio nombre al templo. Aquí estaba el olivo sagrado de Atenea — el árbol original del que según la leyenda descendía cada olivo de Grecia. Y aquí vivía la serpiente sagrada de la Acrópolis, encarnación del propio Erecteo.

La solución fue brillante: en lugar de ignorar o demoler estos lugares sagrados, el arquitecto (cuyo nombre desconocemos) construyó un templo de planta asimétrica y múltiples niveles que los envolvía a todos. El templo tiene tres pórticos a diferentes alturas y orientaciones, tres altares distintos (a Atenea, Poseidón-Erecteo y Hefesto), y cada elemento tiene su lugar específico en relación con los puntos sagrados que debe preservar. El resultado es un edificio único en toda la arquitectura griega — que normalmente tendía a la simetría y la regularidad — donde la irregularidad no es un defecto sino la expresión de un profundo respeto por la topografía sagrada.

Las Cariátides: las seis doncellas que sostienen el cielo

El elemento más famoso del Erecteión es sin duda la Tribuna de las Cariátides: el pórtico sur, cuyo techo no está sostenido por columnas sino por seis figuras femeninas de mármol pentélico de 2,3 metros de altura. Estas «cariátides» (nombre cuyo origen es debatido: puede referirse a doncellas de Caria en el Peloponeso, o a sacerdotisas de Artemisa) son una de las invenciones artísticas más audaces de toda la arquitectura griega.

Las cariátides no son simplemente decorativas: son estructurales. Sostienen el peso del techo con las capiteles en forma de cesta (kalathos) que llevan en la cabeza. Su postura — una pierna ligeramente flexionada, el peso trasladado a la otra, el peplos (vestido) cayendo en pliegues que imitan las estrías de las columnas dóricas — es una solución estética al problema de hacer que una figura humana funcione como soporte arquitectónico. Están levemente inclinadas hacia el centro del pórtico para compensar el empuje óptico.

Las originales están hoy en el Museo de la Acrópolis (cinco de ellas) y en el British Museum (una, llevada por Lord Elgin junto con los frisos del Partenón en 1801-1812). Grecia lleva décadas reclamando la devolución de la cariátide de Londres, debate que continúa activo.

El Partenón: la perfección matematizada

El Partenón (447-438 a.C.) fue diseñado por los arquitectos Ictino y Calícrates bajo la supervisión del escultor Fidias. Es un templo dórico octástilo (ocho columnas en las fachadas principales) de mármol pentélico blanco y su perfección no es accidental: está construido con correcciones ópticas deliberadas que compensan las ilusiones visuales que experimentamos ante objetos grandes y regulares. Sus columnas tienen una curvatura hacia fuera (éntasis) para que no parezcan cóncavas. El estilobato (plataforma) es ligeramente convexo para que no parezca hundido en el centro. Las columnas de los extremos están ligeramente inclinadas hacia el interior para que no parezcan caer hacia afuera.

Si se proyectaran las líneas de todas las columnas hasta el cielo, convergerían en un punto a 2,4 kilómetros de altura. Esta exactitud matemática, visible a simple vista solo como «perfección», es el secreto de la belleza del Partenón. En su interior albergaba la estatua criselefantina (oro y marfil) de Atenea Parthenos de Fidias, de 12 metros de altura — hoy perdida pero conocida por copias romanas.

Los Propileos y el Templo de Atenea Niké

El acceso a la Acrópolis se hacía a través de los Propileos, un monumental vestíbulo de mármol construido entre 437 y 432 a.C. por el arquitecto Mnesicles. Era un edificio en sí mismo: su grandiosidad preparaba psicológicamente al visitante para la experiencia de los templos. En el bastión sudoeste de la entrada se alza el Templo de Atenea Niké (c. 420 a.C.), el más pequeño de la Acrópolis y el primero en estilo jónico. Su friso mostraba las victorias de los atenienses sobre los persas, incluyendo representaciones de la batalla de Maratón. Fue desmontado por los turcos otomanos en 1686 y reconstruido en el siglo XIX.

¿Quién pagó la construcción de los templos de la Acrópolis?

Los templos de la Acrópolis del siglo V a.C. fueron financiados principalmente por el tesoro de la Liga de Delos, la alianza defensiva anti-persa que Atenas lideraba y cuyos fondos (contribuciones de sus aliados) trasladó ilegalmente a Atenas para el programa de construcción de Pericles. Esto fue muy criticado por los aliados y los adversarios políticos de Pericles en Atenas, quien argumentó que dado que Atenas protegía a todos de los persas, tenía derecho a usar esos fondos para embellecer su ciudad.

¿Qué son las cariátides y cuántas quedan en Atenas?

Las cariátides son seis figuras femeninas de mármol que sustituyen a las columnas en el pórtico sur del Erecteión. Cinco de las originales se conservan en el Museo de la Acrópolis de Atenas, donde pueden verse en un entorno climatizado que protege el mármol. La sexta fue trasladada a Londres por Lord Elgin entre 1801 y 1812 y se expone en el British Museum. Grecia lleva décadas reclamando su devolución, sin éxito hasta ahora. Las que se ven hoy en el Erecteión son réplicas de fibra de vidrio.

¿Por qué el Partenón tiene columnas curvadas?

Las columnas del Partenón tienen una ligera curvatura en su fuste (llamada éntasis) que hace que el perfil no sea completamente recto sino ligeramente abombado. Esta curvatura compensa una ilusión óptica: las columnas perfectamente cilíndricas con luz fuerte parecen cóncavas (como una cintura apretada). La éntasis corrige esta ilusión haciendo que las columnas parezcan perfectamente rectas. Del mismo modo, el estilobato (plataforma) es ligeramente convexo y las columnas de los extremos están inclinadas levemente hacia el interior del edificio para corregir otras ilusiones ópticas.

¿Cómo sobrevivió el Partenón hasta hoy?

El Partenón sobrevivió transformado: fue templo griego, iglesia cristiana (siglo VI d.C.) y mezquita otomana (siglo XV). La mayor destrucción llegó en 1687, cuando los venecianos bombardearon Atenas y una bomba impactó en el Partenón, que los turcos usaban como polvorín. La explosión destruyó la sala central y causó el colapso de la mayoría de las columnas. Las Guerras de Independencia griegas del siglo XIX causaron más daños. Desde el siglo XX, el principal enemigo es la contaminación atmosférica que corroe el mármol. Las restauraciones actuales usan titanio en lugar de hierro para unir los bloques y evitar la oxidación.