Pakal el Grande: el rey eterno de Palenque

K’inich Janaab’ Pakal I, conocido en la historia como Pakal el Grande, fue el señor divino (k’uhul ajaw) de la ciudad-estado maya de Palenque durante 68 años, desde el 615 hasta el 683 d.C., convirtiéndose en uno de los monarcas con el reinado verificado más largo de toda la historia humana. Nacido el 24 de marzo del año 603 d.C. en Palenque (actual estado de Chiapas, México), ascendió al trono a los 12 años y gobernó hasta su muerte a los 80 años, transformando su ciudad en uno de los centros más poderosos y brillantes de la civilización maya clásica.

Pakal es célebre por los extraordinarios monumentos que construyó en Palenque, especialmente el Templo de las Inscripciones, que alberga su magnífica tumba descubierta en 1952 por el arqueólogo mexicano Alberto Ruz Lhuillier. La tapa de su sarcófago —una elaborada losa de piedra de 5 toneladas tallada con escenas mitológicas mayas— se convirtió en objeto de especulaciones pseudocientíficas que afirmaban ver en ella un «astronauta maya», interpretación rechazada unánimemente por los especialistas, quienes la identifican como la representación del rey descendiendo al inframundo al morir.

Ascenso al poder: el niño rey

La subida de Pakal al trono de Palenque fue extraordinaria por varias razones. Su padre, K’an Mo’ Hix, nunca fue rey, y fue su madre Sak K’uk’ quien gobernó como regente cuando la línea sucesoria directa se interrumpió. En la sociedad maya, el poder generalmente se transmitía por línea masculina, pero Sak K’uk’ legitimó a su hijo afirmando que su linaje descendía de dioses primordiales. Cuando Pakal asumió el pleno poder en 615 d.C., Palenque era una ciudad debilitada tras décadas de conflictos con sus vecinos. A lo largo de su largo reinado transformó esta situación radicalmente.

Las grandes construcciones de Palenque

Bajo el reinado de Pakal, Palenque experimentó una explosión constructiva sin precedentes. El Palacio, un complejo de corredores, patios y torres con una elaborada torre de cuatro pisos —única en la arquitectura maya— fue ampliado y embellecido. El Templo del Sol, el Templo de la Cruz y el Templo de la Cruz Foliada son parte del impresionante conjunto que Pakal y sus sucesores erigieron. Estas estructuras albergan algunos de los bajorrelieves y textos jeroglíficos más sofisticados del mundo maya, que narran la historia dinástica y cosmológica de Palenque.

El Templo de las Inscripciones y la tumba real

El Templo de las Inscripciones es la obra maestra de Pakal y una de las más importantes de toda la civilización maya. Esta pirámide de nueve niveles, que simbolizan los nueve niveles del inframundo maya (Xibalbá), fue diseñada desde el principio como un mausoleo real. En su interior, el arqueólogo Alberto Ruz descubrió en 1952 una escalera secreta que conducía a la cripta funeraria a 25 metros bajo la base de la pirámide. Allí reposaba el esqueleto de Pakal, cubierto de jade y acompañado de ricos objetos funerarios. El templo recibe su nombre por las tres grandes losas inscritas con jeroglíficos en la cámara superior, que contienen el texto maya más largo conocido.

La lápida del sarcófago: arte y cosmología maya

La famosa tapa del sarcófago de Pakal mide 3,8 x 2,2 metros y pesa alrededor de 5 toneladas. Su tallado muestra al rey en el momento de la muerte, cayendo hacia el inframundo representado por las fauces del monstruo cósmico de la tierra, mientras el Árbol de la Vida (Wakah-Chan) se eleva sobre él hacia el cielo. Un quetzal y una serpiente bicéfala adornan la escena. Esta imagen es una representación visual de la cosmología maya: el ciclo de muerte, descenso al inframundo y eventual renacimiento que se aplicaba tanto al Sol como a los reyes divinos de la civilización maya clásica.

Legado y significado histórico

Pakal gobernó Palenque durante 68 años, un período que transformó la ciudad de potencia regional menor en uno de los grandes centros del mundo maya. Durante su reinado se desarrolló un estilo artístico propio de extraordinaria elegancia y sofisticación. Sus inscripciones son testimonio del dominio maya de la escritura, la astronomía y la historia dinástica. Murió el 29 de agosto del 683 d.C. y fue sucedido por su hijo K’inich Kan Bahlam II, quien continuó las grandes obras constructivas iniciadas por su padre.

¿Quién fue Pakal el Grande?

Pakal el Grande (603-683 d.C.) fue el señor divino de la ciudad-estado maya de Palenque, en el actual Chiapas, México. Gobernó durante 68 años, uno de los reinados más largos de la historia humana. Transformó Palenque en uno de los centros más importantes de la civilización maya clásica.

¿Dónde está la tumba de Pakal?

La tumba de Pakal se encuentra en el interior del Templo de las Inscripciones en Palenque, Chiapas, México. Fue descubierta en 1952 por el arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier, quien encontró una escalera secreta que conducía a la cripta funeraria a 25 metros bajo la base de la pirámide.

¿Qué muestra la lápida del sarcófago de Pakal?

La lápida del sarcófago de Pakal representa al rey en el momento de su muerte, cayendo hacia el inframundo maya mientras el Árbol de la Vida se eleva sobre él. Es una representación de la cosmología maya sobre la muerte y el renacimiento, no un astronauta como afirman erróneamente algunas teorías pseudocientíficas.

¿Cuántos años gobernó Pakal el Grande?

Pakal gobernó Palenque durante 68 años, desde el 615 hasta el 683 d.C. Ascendió al trono a los 12 años y murió a los 80. Su reinado es el quinto más largo verificado de cualquier monarca soberano en la historia humana.

¿Qué es el Templo de las Inscripciones de Palenque?

El Templo de las Inscripciones es una pirámide de nueve niveles en Palenque, construida por Pakal como su mausoleo. Debe su nombre a tres grandes losas jeroglíficas en su cámara superior que forman el texto maya más largo conocido. Alberga la cripta funeraria de Pakal en su base.

¿Cuándo fue descubierta la tumba de Pakal?

La tumba de Pakal fue descubierta el 15 de junio de 1952 por el arqueólogo mexicano Alberto Ruz Lhuillier, quien había notado agujeros en una losa del piso del templo en 1948 y pasó cuatro años excavando la escalera oculta que conducía a la cripta.