La primera Babilonia: de Hammurabi al saqueo hitita
Babilonia era una ciudad menor hasta que Hammurabi (r. 1792-1750 a.C.) la transformó en capital de un imperio que dominó toda Mesopotamia. Su famoso código de leyes — 282 disposiciones grabadas en una estela de diorita negra de 2,25 metros, hoy en el Louvre — no fue el primero de la historia, pero sí el más completo.

El imperio de Hammurabi no sobrevivió mucho a su creador. El golpe definitivo llegó en 1595 a.C., cuando el rey hitita Mursili I lanzó una audaz expedición desde Anatolia, descendió por el Éufrates y saqueó Babilonia. Se llevaron la estatua del dios Marduk, un golpe simbólico devastador. Este ataque marcó el fin de la Primera Dinastía de Babilonia.
La larga noche casita y el dominio asirio
Los casitas — un pueblo de las montañas Zagros — ocuparon Babilonia y fundaron una dinastía que gobernaría durante casi 400 años (c. 1595-1155 a.C.), el periodo más largo de estabilidad en la historia babilónica. Los escribas casitas copiaron y preservaron la literatura sumeria y acadia, incluida la Epopeya de Gilgamesh.
La dinastía casita cayó ante una invasión elamita en 1155 a.C.: el rey Shutruk-Nahhunte de Elam saqueó Babilonia y se llevó como botín la propia estela de Hammurabi a Susa (donde fue descubierta en 1901). Desde el siglo IX a.C., los reyes asirios intervinieron repetidamente en Babilonia. En 689 a.C., Senaquerib destruyó Babilonia por completo, desviando canales para inundar las ruinas.
El esplendor neobabilónico: Nabucodonosor II
La caída del Imperio Asirio en 612 a.C. abrió la puerta al último gran capítulo de Babilonia. Nabucodonosor II (r. 605-562 a.C.) conquistó Jerusalén en 586 a.C., destruyó el Templo de Salomón y deportó a la élite judía al cautiverio de Babilonia.
Nabucodonosor transformó Babilonia en la ciudad más espectacular del mundo antiguo. Las murallas dobles se extendían 18 kilómetros. La Puerta de Ishtar, revestida de ladrillos vidriados azules, conducía a la Vía Procesional. El zigurat Etemenanki — la probable inspiración de la Torre de Babel bíblica — se alzaba 91 metros. Y los legendarios Jardines Colgantes, una de las Siete Maravillas, habrían sido construidos para su esposa meda Amitis.
La conquista persa: el fin de una civilización milenaria
El último rey, Nabonido (r. 556-539 a.C.), se ganó la hostilidad del clero de Marduk al favorecer al dios lunar Sin. En 539 a.C., Ciro el Grande de Persia marchó sobre Babilonia. Según el Cilindro de Ciro, la ciudad cayó prácticamente sin resistencia. Los sacerdotes de Marduk abrieron las puertas al conquistador.
Babilonia siguió existiendo bajo los persas aqueménidas y los macedonios de Alejandro Magno — que murió allí en 323 a.C. —. Hacia el siglo I d.C., Babilonia era un campo de ruinas. La ciudad que había sido centro del mundo durante dos milenios se convirtió en símbolo de la caída de los imperios.
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Preguntas frecuentes sobre la caída de Babilonia
Babilonia fue conquistada por los hititas en 1595 a.C., los elamitas en 1155 a.C., destruida por el asirio Senaquerib en 689 a.C., y finalmente tomada por el persa Ciro el Grande en 539 a.C. prácticamente sin resistencia.
El rey neobabilónico Nabucodonosor II conquistó Jerusalén en 586 a.C., destruyó el Primer Templo y deportó a la élite judía a Babilonia, evento conocido como el cautiverio de Babilonia.
En 539 a.C., Ciro aprovechó el descontento del clero babilónico con el rey Nabonido. La ciudad cayó casi sin lucha: los sacerdotes de Marduk facilitaron la entrada del ejército persa.
