El jueves que lees esta palabra lleva el nombre de Thor desde hace más de mil años. Thursday en inglés, Donnerstag en alemán: ambos derivan de Þórr, el dios del trueno nórdico. Pero Thor no era solo el bruto musculoso que Hollywood popularizó: era también el protector de los campesinos, el guardián de los hogares y el rival más serio que el cristianismo tuvo en la Era Vikinga.

Quién era Thor en la mitología nórdica
Thor (nórdico antiguo: Þórr) era el dios del trueno, el cielo y la agricultura. Hijo de Odín y de la diosa de la tierra Jörð, era el más poderoso de los Æsir en combate directo. Su esposa era Sif, famosa por su cabello dorado. Residía en su palacio Bilskírnir, ubicado en el reino de Þrúðvangr («campos de fuerza»), un palacio con 540 habitaciones —según el poema Grímnismál, la mayor morada de todos los dioses.
Mjölnir y el carro de las cabras resucitadas
Su martillo Mjölnir («el aplastador») era forjado por los enanos herreros Sindri y Brokkr. Pero Thor tenía otro secreto de transporte peculiar: su carro no lo tiraban caballos, sino dos cabras llamadas Tanngnjóstr («rechinar de dientes») y Tanngrísnir («gruñidor de dientes»). La particularidad más asombrosa: Thor podía comérselas cada noche. Si los huesos permanecían intactos, al día siguiente las cabras resucitaban completamente. Según el Prose Edda de Snorri Sturluson, esto le permitía alimentarse en viajes largos sin perder sus animales de tiro.
El dios más popular de la Era Vikinga
Entre los siglos VIII y XI d.C. (la Era Vikinga, c. 790–1100), Thor era el dios más venerado por el pueblo común escandinavo. Los amuletos de Mjölnir son los objetos religiosos más abundantes del período, especialmente durante el siglo X, cuando el cristianismo empezaba a competir directamente por los corazones y las almas escandinavas. Los arqueólogos han encontrado incluso amuletos mixtos: una cara con Mjölnir y la otra con una cruz cristiana, evidencia de la tensión religiosa del momento.
Mientras Odín atraía a reyes, guerreros de élite y poetas, Thor era el dios de los agricultores, marineros y artesanos. Cuando un vikingo juraba «¡Por Thor!», no era una maldición: era la invocación más cotidiana y sincera de la espiritualidad nórdica.
Sus enemigos: Jörmungandr y los gigantes
El enemigo eterno de Thor era Jörmungandr, la Serpiente del Mundo, hijo de Loki, tan enorme que rodeaba toda la Tierra mordiéndose la cola. En el Ragnarök —el ocaso de los dioses— Thor y Jörmungandr se enfrentan en combate definitivo. Thor mata a la serpiente con Mjölnir, pero solo logra alejarse nueve pasos antes de caer envenenado por su aliento. Sus hijos Magni («el Fuerte») y Modi («el Valiente») sobreviven al Ragnarök y heredan Mjölnir.
Thor en la historia: de los altares a los cómics
Las fuentes históricas que conocemos sobre Thor provienen principalmente de dos colecciones: la Prose Edda (c. 1220 d.C.) de Snorri Sturluson y la Poetic Edda (compilada c. 1270 d.C.), ambas escritas en Islandia siglos después de la conversión al cristianismo. Esto significa que nuestro conocimiento de Thor está inevitablemente filtrado por autores cristianos que preservaron, pero también interpretaron, la tradición oral vikinga. Los nombres propios que usamos hoy —Bilskírnir, Tanngnjóstr— provienen directamente de estos textos medievales.
Según el poema Grímnismál de la Edda Poética, el palacio Bilskírnir de Thor en Þrúðvangr tenía 540 habitaciones, lo que lo convertía en la mayor morada de todos los dioses nórdicos, incluyendo la de su padre Odín.
El jueves en inglés (Thursday) y en alemán (Donnerstag) derivan directamente del nombre de Thor. En inglés antiguo era Þūnresdæg (‘día del trueno’). En español, ‘jueves’ viene de Júpiter, el equivalente romano de Zeus, no de Thor.
Según la mitología nórdica, si alguien rompía un hueso de las cabras Tanngnjóstr o Tanngrísnir antes de que Thor realizara el ritual de resurrección, el animal resucitaba cojo o defectuoso. En el mito de Þjálfi, un niño rompió un hueso para sacar la médula, y la cabra renació con una pata dañada.
Según la Edda Poética, es un empate mortal. Thor mata a Jörmungandr con Mjölnir, pero el veneno de la serpiente es tan potente que Thor cae muerto tras dar exactamente nueve pasos. Sus hijos Magni y Modi sobreviven al Ragnarök y heredan el martillo.
Depende de la categoría. Odín supera a Thor en sabiduría, magia y poderes espirituales. Thor supera a Odín en fuerza bruta y combate directo. En la cosmología nórdica, Odín es el ‘Allfather’, pero Thor era el más popular entre el pueblo común precisamente porque su poder era comprensible y directo.
Los amuletos de Mjölnir (llamados mjölnir-pendant) servían como protección, invocación de la fuerza de Thor y marcador de identidad religiosa nórdica. Son especialmente abundantes del siglo X, el período de mayor competencia con el cristianismo en Escandinavia, lo que sugiere un uso parcialmente reactivo frente a los crucifijos cristianos.
