Kukulcán, la serpiente emplumada, es uno de los dioses más importantes del panteón maya. Equivalente al Quetzalcóatl azteca, era el dios del viento, el agua y el cielo. Los mayas de Yucatán le dedicaron el templo más famoso de Chichén Itzá: el Castillo o El Caracol.

El templo de Kukulcán en Chichén Itzá está construido con precisión astronómica excepcional. En los equinoccios de primavera y otoño, el sol proyecta una sombra que simula la bajada de una serpiente por las escalinatas del templo, una demostración del dominio maya de la astronomía.
Según la tradición maya, Kukulcán llegó desde el mar con conocimiento y enseñó a los hombres las artes de la civilización antes de partir. Algunos investigadores ven en esta leyenda el recuerdo histórico de la influencia de Teotihuacan o de contactos con otras civilizaciones mesoamericanas.
Descubre más sobre los Mayas: su calendario, sus ciudades y su fascinante civilización mesoamericana.
- El fenómeno de la serpiente en El Castillo de Chichén Itzá dura exactamente 34 minutos en cada equinoccio y fue intencionalmente diseñado por los arquitectos mayas.
- Kukulcán llegó según la leyenda desde Tula, la ciudad sagrada tolteca: muchos arqueólogos creen que los toltecas invadieron pacíficamente Chichén Itzá en el siglo X.
- El culto a la serpiente emplumada se extendió desde Teotihuacan hasta los mayas: es el símbolo religioso mesoamericano más difundido, presente en culturas separadas por 2.000 km.
