Hiram I de Tiro: el rey fenicio que construyó el Templo de Salomón

Hiram I de Tiro (c. 980-947 a.C.) fue el rey fenicio que convirtió a Tiro en la mayor potencia comercial del Mediterráneo oriental de su época. Su reinado coincidió con los de David y Salomón de Israel, con quienes mantuvo relaciones comerciales y diplomáticas que cambiaron el Próximo Oriente. La Biblia lo presenta como el aliado más importante de los reyes de Israel: fue Hiram quien proporcionó los materiales y los artesanos para construir el Templo de Salomón en Jerusalén.

Arte fenicio de la época de Hiram de Tiro
Arte fenicio de la época de Hiram de Tiro

La alianza con Israel

Según el Libro de los Reyes, Hiram y el rey David establecieron una alianza duradera. Cuando Salomón sucedió a David, Hiram le envió felicitaciones y propuso continuar la alianza. El acuerdo fue mutuamente beneficioso: Israel tenía tierra y agricultura pero no madera ni artesanos especializados; Fenicia tenía cedros del Líbano, maestros en metalurgia, albañilería y artesanía naval, pero necesitaba grano y aceite.

Para el Templo de Salomón, Hiram proporcionó cedros y cipreses del Líbano, maestros canteros y artesanos especializados en bronce, oro y marfil. A cambio, Salomón le pagó con 20.000 cor de trigo y 20 cor de aceite de oliva anuales. También cedió veinte ciudades en la región de Galilea —que Hiram rechazó por considerarlas de poco valor, llamándolas tierra de «Cabul» (sin valor en hebreo).

La expansión comercial: Tarsis y Ofir

Hiram y Salomón compartían también expediciones comerciales marítimas. La Biblia menciona flotas que partían del puerto de Ezión-géber (en el actual Golfo de Aqaba) hacia Ofir, una tierra mítica de la que llegaban oro, sándalo, plata, piedras preciosas, marfil, monos y pavos reales. La localización de Ofir sigue siendo debatida: las teorías incluyen Arabia, la India Oriental, Somalia y Zimbabwe.

También menciona las flotas de Tarsis —identificada con Tartessos en el sur de la Península Ibérica— que traían plata, hierro, estaño y plomo. Si la identificación es correcta, significa que los fenicios en asociación con Israel habían establecido rutas comerciales desde el Golfo Pérsico hasta el Atlántico, cruzando el Mediterráneo entero. Es una de las pruebas más antiguas del comercio a escala global.

El mito masónico

La figura de Hiram adquirió una vida propia en la tradición masónica. El Libro de los Reyes menciona a un maestro artesano fenicio llamado Hiram Abif, enviado por Hiram I para supervisar los trabajos de metal del Templo. La masonería elaboró desde el siglo XVIII la leyenda de Hiram Abif como el primer «Gran Maestro» de los constructores, asesinado por tres aprendices que querían robarle el secreto de su arte y cuya historia se ritualiza en los grados de iniciación masónica. Esta narrativa, puramente simbólica, convirtió al artesano fenicio en una figura central de una de las fraternidades más influyentes de la historia occidental.

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💡 Curiosidades
  • 🐾 El cedro del Líbano que Hiram envió a Salomón para el Templo era el material de construcción más preciado del mundo antiguo.
  • 🐾 Tiro, la capital de Hiram, estaba construida sobre una isla artificial en el mar: era prácticamente inexpugnable.
  • 🐾 La alianza entre Hiram y Salomón incluía el envío de marineros fenicios en los barcos israelitas a buscar oro de Ofir.