Los oppida eran las grandes ciudades fortificadas de los celtas, construidas desde el siglo II a.C. en Europa Central y Occidental. Protegidas por murallas de piedra, madera y tierra (murus gallicus), podían albergar miles de habitantes y eran centros de poder político, comercio y producción artesanal.

Los oppida más importantes fueron Bibracte (capital de los eduos, en Francia), Manching (Baviera, con 380 hectáreas), Alesia (donde Vercingetórix resistió a César) y Numancia (la última resistencia celtíbera en España). Su urbanismo incluía calles organizadas, talleres, almacenes y santuarios.
Los oppida representan la fase más avanzada de la civilización celta antes de la conquista romana. Algunos alcanzaron tamaños comparables a las ciudades mediterráneas y acuñaban su propia moneda. La conquista romana los destruyó o transformó en ciudades provinciales, pero sus restos siguen siendo impresionantes.
Descubre más sobre los Celtas: su origen, cultura, religión y los monumentos que dejaron por toda Europa.
- El oppidum de Manching en Baviera cubría 380 hectáreas, más grande que muchas ciudades romanas contemporáneas.
- Los celtas del murus gallicus clavaban miles de clavos de hierro en sus murallas de madera y piedra, haciéndolas resistentes a los arietes.
- Bibracte, capital de los eduos, fue donde Vercingetórix fue elegido líder de la coalición gala contra César en 52 a.C.
