La civilización maya desarrolló uno de los sistemas matemáticos más avanzados del mundo antiguo: usaban el concepto del cero de forma independiente a cualquier otra cultura, calculaban el año solar con mayor precisión que el calendario juliano europeo de su época, y construyeron pirámides monumentales en la densa selva mesoamericana sin uso de metales ni ruedas. En su apogeo, el mundo maya albergaba a más de 2 millones de personas organizadas en decenas de ciudades-estado rivales y aliadas.
Los mayas habitaron la región mesoamericana durante más de tres milenios, desde aproximadamente 2000 a.C. hasta la conquista española en el siglo XVI. Su territorio abarcaba lo que hoy son el sur de México (Yucatán, Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo), Guatemala, Belice, el oeste de Honduras y el noroeste de El Salvador. Nunca fueron un imperio unificado, sino una red de ciudades-estado con lengua, escritura y cosmovisión compartidas.
Sobre Mayas
Artículos sobre Mayas
¿Dónde se ubicaron los Mayas?
El territorio maya se extendía por tres zonas geográficas diferenciadas. Las Tierras Altas del sur, en Guatemala y Chiapas, con volcanes y valles fértiles donde prosperaron ciudades como Kaminaljuyú y Copán. Las Tierras Bajas del centro, en la selva tropical del Petén guatemalteco y sur de México, donde se alzaron las grandes metrópolis del período Clásico: Tikal, Palenque, Calakmul, Caracol y Yaxchilán. Y las Tierras Bajas del norte, en la Península del Yucatán, zona más árida donde florecieron Chichén Itzá, Uxmal, Mayapán y Cobá. Todos estos centros urbanos estaban conectados por redes de sacbés (calzadas blancas) que cruzaban la selva.
Historia de los Mayas
La historia maya se divide en tres grandes períodos. El Preclásico (c. 2000 a.C.–250 d.C.) vio la consolidación de las aldeas agrícolas en ciudades, la aparición de la escritura jeroglífica y el surgimiento de grandes centros como El Mirador. El período Clásico (250–900 d.C.) fue la edad de oro: las ciudades mayas alcanzaron su máximo esplendor, con monumentales pirámides, palacios, juegos de pelota y complejos sistemas de canalización. Tikal y Calakmul lideraron dos grandes bloques de alianzas que dominaron la política maya durante siglos. Hacia el siglo IX, un colapso generalizado —combinación de sequías, guerras, agotamiento ambiental y crisis política— llevó al abandono de las grandes ciudades del sur. El período Posclásico (900–1524 d.C.) vio el resurgimiento de la cultura maya en el Yucatán, con Chichén Itzá y Mayapán como centros dominantes, hasta la llegada de los conquistadores españoles.
Legado de los Mayas
Los mayas crearon uno de los sistemas de escritura más complejos del mundo antiguo: los jeroglíficos mayas, descifrados en buena parte a partir de los años 1970, revelan una historia política, dinástica y astronómica de extraordinaria riqueza. Su calendario ritual de 260 días (tzolkin) y el solar de 365 días (haab) se combinaban en la Rueda Calendárica, un ciclo de 52 años de asombrosa precisión. En matemáticas, el concepto independiente del cero fue una revolución intelectual. Hoy, más de 6 millones de personas siguen hablando lenguas mayas en México, Guatemala y Belice, manteniendo viva una de las tradiciones culturales más longevas de América. Las pirámides de Chichén Itzá, Tikal y Palenque son Patrimonio de la Humanidad y destinos turísticos de primer orden mundial.
