La agricultura azteca: chinampas y cultivos

Los aztecas resolvieron un problema extraordinario con una solución igualmente extraordinaria: vivían en una isla rodeada de agua salada y necesitaban alimentar a cientos de miles de personas. Su respuesta fueron las chinampas, «jardines flotantes» tan productivos que podían dar hasta siete cosechas al año y que siguen funcionando en Xochimilco (Ciudad de México) más de 700 años después.

¿Qué fue la agricultura azteca?

La agricultura azteca fue un sistema sofisticado y diversificado que combinaba técnicas adaptadas a los diferentes entornos del Imperio Azteca: desde las costas del Golfo de México hasta las montañas del altiplano y las zonas lacustres del Valle de México. El corazón del sistema agrícola azteca era la milpa, el sistema de cultivo tradicional mesoamericano basado en la siembra conjunta de maíz, frijoles y calabaza. Estos tres cultivos se complementan perfectamente: el maíz da soporte a los frijoles, los frijoles fijan nitrógeno en el suelo fertilizándolo, y la calabaza cubre el suelo reduciendo la evaporación y ahogando las malas hierbas. Esta combinación, conocida como las «Tres Hermanas», proporcionaba una dieta equilibrada en proteínas, carbohidratos y vitaminas. Además de la milpa, los aztecas cultivaban cacao, chile, tomate, aguacate, vainilla, nopal, maguey, algodón, amaranto y muchas otras plantas. El mercado de Tlatelolco, según la descripción de Hernán Cortés, ofrecía una variedad de alimentos que no tenía equivalente en ninguna ciudad europea de la época.

Las chinampas: ingeniería agrícola sobre el agua

Las chinampas fueron la solución genial de los aztecas para convertir las zonas lacustres del Valle de México en tierra agrícola productiva. Se construían clavando estacas en el fondo del lago para delimitar un rectángulo, que se rellenaba con capas alternas de vegetación acuática, lodo del fondo del lago y tierra. Los bordes se consolidaban plantando árboles de sauce y ahuejote (cipres lacustre) cuyas raíces estabilizaban la estructura. El resultado era una parcela elevada sobre el nivel del agua, perfectamente irrigada por el lago que la rodeaba y enriquecida continuamente por el fértil lodo lacustre. Las chinampas podían tener entre 2 y 4 metros de ancho por varios cientos de metros de largo, y se organizaban dejando canales entre ellas por donde circulaban las canoas que transportaban la producción. La combinación de humedad constante, temperatura moderada por el agua circundante, y la riqueza del suelo lacustre hacía las chinampas extraordinariamente productivas, con posibilidades de cosechar durante casi todo el año.

Los cultivos principales y la dieta azteca

El maíz era el alimento base de la civilización azteca y un elemento sagrado de su cosmovisión: los mitos de creación describían a los humanos hechos de masa de maíz. Se consumía principalmente como tortillas (tlaxcalli en náhuatl), tamales y atole (bebida de maíz). El chile era el condimento universal: los aztecas conocían y cultivaban docenas de variedades diferentes. El cacao era tan valioso que sus granos servían como moneda: un aguacate valía tres granos de cacao, un tomate valía un grano. El chocolate (xocolatl) se consumía como bebida amarga con agua y especias, sin azúcar. La vainilla (tlilxochitl) era otra especia de alto valor. El maguey (agave) era la planta más versátil de la agricultura azteca: de él se extraía pulque (bebida fermentada), miel de agave, fibra para ropa y cuerdas, agujas de sus espinas y material de construcción de sus hojas. El amaranto era un cereal de gran valor nutritivo que también tenía usos rituales: con él se hacían imágenes de los dioses que luego eran consumidas ceremonialmente.

Curiosidades sobre la agricultura azteca

  • Las chinampas de Xochimilco en Ciudad de México siguen en funcionamiento hoy, cultivando flores y verduras para los mercados locales. Son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1987.
  • Los aztecas conocían y utilizaban más de 1.000 plantas medicinales, muchas de las cuales siguen siendo estudiadas por la ciencia moderna por sus propiedades activas.
  • La planta del tomate es originaria de México y fue desconocida en Europa hasta la conquista española. Lo mismo ocurre con el maíz, la papa (de los Andes), el chile, el cacao, la vainilla, el aguacate y el girasol.
  • Los aztecas no tenían animales de tiro ni de granja equivalentes a los europeos (ni caballos, vacas, cerdos ni ovejas). Sus principales animales domésticos eran el perro (xoloitzcuintle) y el pavo (guajolote).
  • El sistema de tributos azteca incluía cantidades enormes de alimentos: según el Códice Mendoza, algunas provincias debían entregar anualmente miles de cargas de maíz, frijol, chía y amaranto a Tenochtitlan.

Preguntas frecuentes

¿Qué eran las chinampas?

Las chinampas eran parcelas agrícolas artificiales construidas en zonas lacustres, formadas por capas de tierra, vegetación y lodo lacustre, sostenidas por raíces de árboles plantados en sus bordes. Se usaban para cultivar alimentos en los lagos del Valle de México.

¿Por qué las chinampas eran tan productivas?

Las chinampas eran productivas porque combinaban suelo muy rico en nutrientes (sedimento lacustre), irrigación constante por el agua del lago que las rodeaba, y la posibilidad de cultivar todo el año. Podían producir varias cosechas anuales de distintos cultivos.

¿Qué cultivaban los aztecas?

Los aztecas cultivaban una gran variedad de plantas: maíz (su alimento base), frijol, calabaza, chile, tomate, aguacate, cacao, vainilla, nopal, maguey, amaranto, chía, algodón y muchas otras. Muchos de estos cultivos eran desconocidos en Europa antes de la conquista.

¿Siguen existiendo las chinampas?

Sí. Las chinampas de Xochimilco, en el sur de Ciudad de México, siguen en funcionamiento y son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1987. Producen flores y verduras para los mercados locales y son también una atracción turística popular con paseos en trajinera.

¿Cómo se relacionaba la agricultura con la religión azteca?

La religión azteca estaba profundamente integrada con los ciclos agrícolas. El calendario ritual de 365 días (xiuhpohualli) tenía fiestas dedicadas a los dioses de la lluvia (Tlaloc), el maíz (Centeotl y Chicomecoatl), la tierra (Coatlicue) y el viento (Ehecatl). Los sacrificios rituales eran en parte plegarias para asegurar las lluvias y las buenas cosechas.

¿Usaban los aztecas abono o fertilizantes?

Sí. Los aztecas usaban excremento humano como fertilizante, recogido en las ciudades y transportado en canoa a las chinampas. También usaban el lodo del fondo del lago, que se cargaba periódicamente sobre las parcelas para renovar su fertilidad. Algunos textos españoles del siglo XVI mencionan que los aztecas compraban y vendían excremento humano en los mercados.

¿Qué fue la dieta básica azteca?

La dieta básica azteca se centraba en el maíz (como tortillas, tamales o atole), frijoles, chile y calabaza. También consumían verduras de las chinampas, algas del lago (spirulina), insectos (chapulines, ahuautle), peces, ajolotes del lago, perros xoloitzcuintles y pavos. Era una dieta variada y nutricionalmente equilibrada.

¿Tenían los aztecas mercados de alimentos?

Sí, y eran enormes. El mercado de Tlatelolco, ciudad hermana de Tenochtitlan, era según Hernán Cortés el mayor que había visto en su vida, con más de 60.000 personas comerciando diariamente. Ofrecía todo tipo de alimentos, artesanías, ropa, animales vivos y medicinas, con zonas especializadas por producto y funcionarios dedicados a regular precios y medidas.