Durante décadas, los académicos creyeron que los glifos mayas eran puramente pictográficos o ideográficos, símbolos de ideas sin conexión con el habla. En 1952, el lingüista soviético Yuri Knorozov demostró que estaban completamente equivocados: los glifos mayas representaban sílabas del idioma maya hablado. Su descubrimiento, hecho en Leningrado sin haber visitado jamás México, tardó décadas en ser aceptado por los arqueólogos occidentales.
¿Qué fue la escritura jeroglífica maya?
La escritura maya fue el sistema de escritura más sofisticado y complejo del continente americano precolombino. A diferencia de los sistemas de escritura de otras culturas mesoamericanas (como los aztecas, que usaban principalmente pictogramas), la escritura maya era un sistema logosílábico completo: podía representar palabras completas mediante logogramas (signos que representan morfemas o palabras) y sílabas mediante glifos silábicos, permitiendo escribir cualquier cosa que pudiera decirse en maya hablado. El corpus de escritura maya abarca más de 10.000 inscripciones conocidas en estelas de piedra, altares, templos, cerámica, huesos tallados y cuatro libros de papel de corteza (códices) que sobrevivieron a la destrucción colonial. La escritura maya comenzó a desarrollarse en el período Preclásico Tardío (c. 300-250 a.C.) y alcanzó su máxima complejidad durante el período Clásico (250-900 d.C.). Aunque la conquista española destruyó la gran mayoría de los libros mayas, las inscripciones en piedra conservaron enormes cantidades de información histórica, dinástica, astronómica y religiosa.
El sistema de escritura: glifos y bloques
La escritura maya es visualmente única: los signos no se escriben en líneas como el alfabeto latino, sino en «bloques glíficos» cuadrangulares que se leen de izquierda a derecha y de arriba abajo, en pares de columnas. Cada bloque es una unidad semántica que puede combinar varios signos: un logograma rodeado de complementos fonéticos, o varios signos silábicos combinados para formar una palabra. El sistema tiene aproximadamente 800 signos distintos identificados, aunque no todos se usaban simultáneamente. La escritura maya es también visualmente artística: los escribas mayas eran artistas altamente entrenados, y los textos más elaborados son obras de arte en sí mismos. Un único glifo podía representarse de múltiples formas, incluyendo «variantes de cabeza» (el signo representado como una cabeza humana o animal) y «variantes de cuerpo completo» (todo el cuerpo del personaje). Este nivel de variación artística fue uno de los factores que dificultó tanto el descifrado.
El descifrado: la historia de Yuri Knorozov
La historia del descifrado de la escritura maya es uno de los episodios más dramáticos de la academia del siglo XX. El trabajo comenzó con el obispo Diego de Landa, quien en 1562 ordenó la quema de cientos de libros mayas pero también escribió una descripción del «alfabeto maya» que resultó ser parcialmente correcta (aunque interpretada incorrectamente). Durante siglos, los académicos debatieron si los glifos representaban ideas, sonidos o ambas cosas. El avance decisivo llegó en 1952, cuando el joven lingüista soviético Yuri Valentínovich Knorozov publicó su teoría de que los glifos mayas eran silábicos, basándose en el «alfabeto de Landa» y en principios de lingüística comparada, sin haber salido nunca de la URSS. Su trabajo fue inicialmente rechazado con hostilidad por los arqueólogos estadounidenses y europeos (en parte, según algunos, por razones políticas de la Guerra Fría). Fueron la epigrafa Tatiana Proskouriakoff (que demostró en 1960 que las inscripciones registraban historia dinástica real) y Linda Schele en los años 1970-1980 quienes completaron la revolución del descifrado, confirmando y ampliando el trabajo de Knorozov. Hoy, los epigrafistas pueden leer aproximadamente el 90% de los textos mayas conocidos.
Curiosidades sobre la escritura maya
- El obispo Diego de Landa ordenó la quema de todos los libros mayas que pudo encontrar en el auto de fe de Maní (julio de 1562). Él mismo estimó que quemó 27 manuscritos. Paradójicamente, su «Relación de las cosas de Yucatán» (c. 1566) es una de las fuentes más importantes para entender la cultura y escritura mayas.
- Solo cuatro libros mayas (códices) han sobrevivido hasta hoy: el Códice de Dresde (en Alemania), el Códice de Madrid (en España), el Códice de París (en Francia) y el Códice de Grolier (en México, cuya autenticidad fue debatida pero confirmada en 2016).
- El Códice de Dresde contiene tablas astronómicas de Venus tan precisas que muestran un error acumulado de solo 14 segundos por año, comparado con los mejores cálculos de astronomía moderna.
- Yuri Knorozov, el lingüista que descifró la escritura maya, no pudo visitar Mesoamérica durante décadas porque las autoridades soviéticas no le concedían permiso de viaje. Solo pudo visitar México en 1990, cuando era ya anciano y su trabajo estaba plenamente reconocido.
- La escritura maya tiene más de 800 signos distintos identificados por los epigrafistas modernos, aunque un escriba individual probablemente dominaba entre 200 y 400 signos en su práctica diaria.
Preguntas frecuentes
¿Se puede leer la escritura maya hoy?
Sí, los epigrafistas modernos pueden leer aproximadamente el 90% de los textos mayas conocidos. El descifrado fue completado principalmente entre los años 1950 y 1990, gracias al trabajo de Yuri Knorozov, Tatiana Proskouriakoff, David Kelley, Linda Schele, David Stuart y otros investigadores.
¿Cuántos libros mayas sobreviven?
Solo cuatro códices mayas han sobrevivido: el Códice de Dresde (Alemania), el Códice de Madrid (España), el Códice de París (Francia) y el Códice de Grolier (México). Los miles de libros mayas que debieron existir fueron destruidos principalmente por los conquistadores españoles, especialmente por el obispo Diego de Landa en 1562.
¿Qué información contienen los textos mayas?
Los textos mayas contienen: historia dinástica de los gobernantes (fechas de nacimiento, coronación, victorias militares, muerte), astronomía (tablas de Venus, eclipses, ciclos lunares), rituales y fechas del calendario, genealogías, y algunos textos religiosos y mitológicos. Los cuatro códices supervivientes contienen principalmente astronomía y información calendárica-ritual.
¿Cómo se escribía: de izquierda a derecha?
Los textos mayas se leen de izquierda a derecha y de arriba abajo, en pares de columnas. El orden de lectura es: primero el bloque superior izquierdo, luego el superior derecho del par, luego el siguiente par hacia abajo, y así sucesivamente. Es un sistema diferente al de cualquier escritura contemporánea.
¿Qué es el «alfabeto de Landa»?
El «alfabeto de Landa» es el listado de signos mayas que el obispo Diego de Landa recogió en su «Relación de las cosas de Yucatán» (c. 1566). Preguntó a un informante maya los signos correspondientes a las letras del alfabeto español. El informante le dio los signos para los sonidos de esas letras en maya, resultando en una lista que combinaba logogramas y signos silábicos. Knorozov usó esta lista como punto de partida para su descifrado.
¿Qué fue la Tabla de Venus del Códice de Dresde?
La Tabla de Venus es una sección del Códice de Dresde que registra las apariciones de Venus como estrella matutina y vespertina en el horizonte durante un ciclo de 584 días, con predicciones para 65 ciclos de Venus (unos 104 años). La precisión de estas tablas, con un error de solo 14 segundos por año, demuestra la extraordinaria capacidad astronómica de los mayas.
¿Quiénes eran los escribas mayas?
Los escribas mayas (aj-ts’ib en maya yucateco) eran artistas y eruditos altamente entrenados, generalmente de la nobleza o de familias especializadas en escritura. El aprendizaje de la escritura tomaba años. Los escribas podían ser hombres o mujeres (hay representaciones de mujeres escribas en la cerámica maya). El dios patrón de los escribas era el Dios Mono (Hun Batz’), asociado con las artes y el conocimiento.
¿Tiene la escritura maya alguna relación con otras escrituras antiguas?
La escritura maya se desarrolló de forma independiente a las escrituras del Viejo Mundo. Sin embargo, en Mesoamérica existían otras escrituras más antiguas (la zapoteca, la olmeca) que pudieron influir en el desarrollo de la maya. La escritura de Teotihuacán y la escritura mixteca son otras tradiciones mesoamericanas contemporáneas pero distintas.
