Abu Simbel es un antiguo complejo de templos excavados en la roca viva, situado en el sur de Egipto, cerca de la frontera con Sudán, junto al lago Nasser. Los dos templos que componen el sitio fueron construidos durante el reinado de Ramsés II (c. 1279-1213 a.C.), el más poderoso faraón del Nuevo Reino egipcio. El Gran Templo está dedicado a los dioses Amón, Ra-Horajty, Ptah y al propio Ramsés II divinizado en vida; el templo menor honra a la diosa Hathor y a la reina Nefertari, gran esposa real de Ramsés.

Lo que hace únicos a los templos de Abu Simbel no es solo su monumentalidad —la fachada del Gran Templo está dominada por cuatro colosales estatuas sedentes de Ramsés II de más de 20 metros de altura— sino también el prodigio arquitectónico que supone el fenómeno solar que ocurre dos veces al año: el 22 de febrero y el 22 de octubre, los rayos del sol penetran 65 metros en el interior del templo para iluminar directamente las estatuas de los dioses en el sanctasanctórum, exceptuando la de Ptah, dios de las tinieblas.
Historia: construcción bajo Ramsés II
Los templos de Abu Simbel fueron construidos entre aproximadamente 1264 y 1244 a.C., según la interpretación cronológica más aceptada. Ramsés II los mandó erigir en el territorio de Nubia recién conquistada, como demostración del poder imperial egipcio ante las poblaciones locales y como recordatorio permanente de la soberanía del faraón. La elección de la roca como material de construcción —en lugar de bloques transportados— permitió tallar templos de proporciones colosales directamente en los acantilados de arenisca.
El Gran Templo: arquitectura y decoración
La fachada del Gran Templo, de 38 metros de ancho por 30 metros de alto, está presidida por cuatro estatuas sedentes de Ramsés II de 20 metros de altura. El interior se articula en una serie de salas progresivamente más pequeñas y sagradas, decoradas con relieves que narran las victorias militares de Ramsés, especialmente la Batalla de Qadesh. Las paredes muestran al faraón triunfando sobre sus enemigos nubios, libios e hititas, en una propaganda visual de enorme eficacia. La sala hipóstila principal cuenta con ocho pilares osiríacos con la figura del faraón.
El Pequeño Templo: homenaje a Nefertari
A unos 100 metros al norte del Gran Templo se encuentra el Pequeño Templo, dedicado a la diosa Hathor y a la reina Nefertari. Su fachada muestra seis colosales estatuas de pie: cuatro representan a Ramsés II y dos a Nefertari. Este templo es excepcional porque es uno de los pocos en el Egipto antiguo en que la imagen de una reina tiene el mismo tamaño que la del faraón, evidenciando el estatus extraordinario de Nefertari en la corte de Ramsés II y el profundo afecto que este le profesaba.
El rescate de Abu Simbel: la mayor operación arqueológica del siglo XX
En la década de 1960, la construcción de la Presa de Asuán amenazó con sumergir los templos bajo las aguas del lago Nasser. La UNESCO lideró una de las mayores operaciones de rescate arqueológico de la historia: entre 1964 y 1968, los templos fueron cortados en más de 1.000 bloques de hasta 30 toneladas cada uno y trasladados a un nuevo emplazamiento 65 metros más alto y 200 metros tierra adentro. Esta operación, que costó 80 millones de dólares y contó con la participación de 50 países, es considerada uno de los mayores logros del patrimonio cultural internacional.
Abu Simbel hoy: Patrimonio de la Humanidad
Los templos de Abu Simbel fueron inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1979, junto con el resto de los monumentos de Nubia. Hoy son el destino turístico más visitado del sur de Egipto, con vuelos directos desde Asuán y El Cairo. El fenómeno solar del 22 de febrero y el 22 de octubre —que ilumina el sanctasanctórum— atrae a miles de visitantes y es uno de los espectáculos arquitectónicos más impresionantes del mundo antiguo accesibles al público moderno.
Los templos fueron construidos por orden del faraón Ramsés II (c. 1279-1213 a.C.) entre los años 1264 y 1244 a.C., durante el Nuevo Reino de Egipto.
Se encuentran en el sur de Egipto, cerca de la frontera con Sudán, junto al lago Nasser. Están ubicados a unos 280 km al sur de Asuán.
Dos veces al año (22 de febrero y 22 de octubre), los rayos del sol penetran 65 metros en el interior del Gran Templo para iluminar directamente las estatuas de los dioses en el sanctasanctórum, excepto la de Ptah.
La construcción de la Presa de Asuán en los años 60 amenazaba con sumergirlos bajo el lago Nasser. La UNESCO coordinó una operación internacional para cortarlos en bloques y trasladarlos a un lugar más alto y seguro entre 1964 y 1968.
El Gran Templo está dedicado a los dioses Amón, Ra-Horajty, Ptah y al propio Ramsés II divinizado. El Pequeño Templo está dedicado a la diosa Hathor y a la reina Nefertari.
Sí, fueron inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1979, dentro del conjunto de Monumentos de Nubia.
