Tutankamón murió siendo casi un niño —probablemente con solo 18 o 19 años— y su reinado duró apenas una década. Sin embargo, su tumba intacta, descubierta en 1922, lo convirtió en el faraón más famoso de la historia, opacando incluso a grandes gobernantes como Ramsés II.

¿Quién fue Tutankamón?
Tutankamón (c. 1343–1324 a.C.) fue el decimotercer faraón de la XVIII Dinastía del Antiguo Egipto, reinando aproximadamente entre 1333 y 1324 a.C. Nació con el nombre de Tutankatón —»imagen viviente de Atón»—, pero cambió su nombre al tomar el trono para reflejar el regreso a la religión tradicional egipcia: Tutankamón, «imagen viviente de Amón».
Su padre fue probablemente el faraón Akenatón, el rey hereje que había intentado imponer el monoteísmo del dios Atón, suprimiendo el culto a todos los demás dioses. La madre de Tutankamón se conoce como «la Dama Joven», cuya identidad exacta sigue siendo objeto de debate entre los especialistas.
El joven rey que restauró la religión tradicional
Tutankamón subió al trono siendo todavía un niño, probablemente con 8 o 9 años de edad. Su reinado fue supervisado por dos poderosos consejeros: el visir Ay (que le sucedería en el trono) y el general Horemheb. A pesar de su corta edad, bajo su nombre se tomaron decisiones fundamentales para la historia de Egipto:
- Restauración del culto a Amón y los demás dioses del panteón egipcio.
- Reapertura de los templos cerrados durante el reinado de Akenatón.
- Traslado de la capital de Amarna de vuelta a Menfis y Tebas.
- Restablecimiento de relaciones diplomáticas con los mitanni y campañas militares en Nubia.
Estos logros quedaron registrados en la famosa Estela de la Restauración, aunque más tarde fueron atribuidos a sus sucesores Ay y Horemheb, quienes borraron su nombre de muchos monumentos.
La muerte misteriosa de un faraón joven
Tutankamón murió inesperadamente alrededor de los 18-19 años, y las causas de su muerte han sido objeto de intensos debates científicos. Las principales teorías incluyen:
- Fractura de pierna: análisis forenses revelaron una fractura en el fémur que pudo haberse infectado fatalmente.
- Malaria: pruebas de ADN encontraron restos de Plasmodium falciparum, el parásito de la malaria, en su cuerpo.
- Enfermedad genética: los estudios genéticos sugieren que era resultado de consanguinidad, con múltiples malformaciones óseas.
- Asesinato: teoría popular pero sin sustento científico sólido.
En 2012, los investigadores concluyeron que probablemente murió de una combinación de complicaciones derivadas de la fractura de pierna y la malaria, ambas en simultáneo.
El descubrimiento de la tumba: 1922
El 4 de noviembre de 1922, el arqueólogo británico Howard Carter, financiado por Lord Carnarvon, descubrió en el Valle de los Reyes los primeros peldaños que conducían a la tumba KV62. El 26 de noviembre, Carter abrió una pequeña brecha en la puerta sellada y alumbró el interior con una vela. Cuando Carnarvon le preguntó si podía ver algo, Carter respondió: «Sí, cosas maravillosas.»
La tumba contenía más de 5.000 objetos, incluyendo:
- La célebre máscara funeraria de oro macizo (11 kg de oro), símbolo universal del Antiguo Egipto.
- Tres sarcófagos anidados, el interior de oro puro.
- Carros de guerra, arcos, tronos, joyas, estatuas y ajuar funerario completo.
- Muestras de alimentos, vino y ungüentos que permanecieron conservados por milenios.
La tumba estaba relativamente intacta porque quedó sepultada bajo los escombros de otra tumba construida encima, lo que la ocultó de los saqueadores durante 3.000 años.
La «maldición del faraón»: mito y realidad
Cuando Lord Carnarvon murió el 5 de abril de 1923 —pocos meses después de la apertura de la tumba— a causa de una infección de una picadura de mosquito, los periódicos de todo el mundo proclamaron la «maldición de Tutankamón». La leyenda decía que una inscripción en la tumba advertía: «Muerte rápida llegará a quien perturbe el sueño del faraón.»
La realidad es que no existe tal inscripción. Howard Carter, el descubridor principal, vivió hasta 1939, 17 años después de abrir la tumba. Estudios estadísticos han demostrado que la mortalidad entre los participantes en la excavación no fue superior a la media de su época.
El legado de Tutankamón hoy
La máscara y el tesoro de Tutankamón han recorrido el mundo en exposiciones itinerantes que han atraído a millones de visitantes. Hoy, gran parte del tesoro se expone en el Gran Museo Egipcio (GEM) de Giza, inaugurado en 2023, donde ocupa un espacio central como la joya de la colección.
Paradójicamente, el faraón más famoso de la historia fue también uno de los menos importantes desde el punto de vista político. Su celebridad no proviene de sus hazañas, sino de que su tumba fue la única encontrada prácticamente intacta en el Valle de los Reyes.
Tutankamón murió aproximadamente a los 18-19 años, alrededor del año 1324 a.C. Subió al trono con unos 8-9 años y reinó durante cerca de 10 años.
Los estudios científicos más recientes sugieren que murió de una combinación de malaria y complicaciones de una fractura en la pierna. No hay evidencia sólida de que fuera asesinado, pese a que esta teoría ha sido popular.
La tumba fue descubierta el 4 de noviembre de 1922 por el arqueólogo británico Howard Carter, financiado por Lord Carnarvon, en el Valle de los Reyes (Luxor, Egipto).
No. La supuesta inscripción de la maldición nunca existió. Howard Carter, el principal excavador, vivió 17 años más después de abrir la tumba. Estudios estadísticos no encuentran una mortalidad anormal entre quienes participaron en la excavación.
La máscara funeraria de oro de Tutankamón se encuentra en el Gran Museo Egipcio (GEM) de Giza, inaugurado en 2023. Es la pieza más icónica de su colección.
Su fama se debe a que su tumba fue la única encontrada casi completamente intacta en el Valle de los Reyes, con más de 5.000 objetos. El descubrimiento en 1922 fue un hito arqueológico mundial que capturó la imaginación popular de forma duradera.
